Apatzingán, Michoacán, 9 de julio de 2026.– En un evento que combinó la rendición de cuentas con el proselitismo político, la exsecretaria de Educación, Gabriela Molina Aguilar, oficializó este jueves su aspiración a la coordinación estatal para la «Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional», en un arranque de campaña interna que estuvo marcado por la exposición de su currículum de 25 años y un mensaje de confianza ante los reflectores nacionales.
Ante medios de comunicación y algunos simpatizantes en la región de Apatzingán, Molina Aguilar trazó un discurso que, si bien repasó los logros de su gestión, tuvo un claro objetivo político: posicionarse como la candidata con la experiencia y el respaldo ciudadano necesario para encabezar el proyecto morenista en Michoacán.
UNA TRAYECTORIA COMO «BLINDAJE» POLÍTICO
La aspirante, que recientemente dejó la titularidad de la Secretaría de Educación del Estado, utilizó el escenario para hacer un recuento detallado de su carrera, desde su paso como legisladora hasta su gestión al frente del sistema educativo. Enfatizó que su experiencia no es solo de «gabinete», sino de resultados tangibles.
«Uno puede ser legislador, pero no hacer ninguna ley o hacer una en dos años. Nosotros dejamos todo un bagaje jurídico como diputada», señaló, resaltando su papel en la creación del primer Código Familiar del estado y en la inclusión del tipo penal de feminicidio.
Además, no dejó pasar la oportunidad de conectar sus logros con las políticas de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien agradeció por el programa de becas universales.
«MICHOACÁN ES EL ÚNICO ESTADO EN TODO EL PAÍS QUE EXIGE BECAS UNIVERSALES», declaró, vinculando directamente su gestión educativa con el éxito del «Plan Michoacán por la Paz y la Justicia».
EL DESAFÍO DEL «PISO PAREJO» Y LA RESPUESTA DE MOLINA
El momento más tenso de la conferencia llegó cuando los representantes de los medios cuestionaron a Molina sobre las críticas que señalan una «desventaja» en la contienda interna, al carecer del respaldo explícito de una estructura pesada de funcionarios federales o locales, a diferencia de otros aspirantes.
Lejos de mostrarse vulnerable, la exfuncionaria transformó la pregunta en un argumento de campaña. «Si no hay piso parejo, es porque los otros no tienen piso parejo conmigo en territorio y cercanía», contestó con firmeza. Además, reveló datos de encuestas internas para respaldar su competitividad:
«61% de positivos con Morena… casi el más cercano le llevo 16 puntos en positivos. Estoy muy tranquila, no solo porque dialogo o porque tengo información de primer nivel, sino porque las encuestas hoy lo dicen».

Sin embargo una gráfica que aparición en Facebook como inserción pagada por la empresa Michoacán en Movimiento, puso en entre dicho lo que exponía, ya que los números no cuadraban y sobrepasaban el parámetro de el cien por ciento.
Molina se presentó como una mujer con «trayectoria intachable» y con la capacidad de articular con los tres niveles de gobierno, defendiendo su perfil técnico y político por encima de los «arrastres» de grupos parlamentarios.
SEGURIDAD Y CONTINUIDAD DEL PROYECTO
En un tema crítico para el estado, como la seguridad en zonas como Apatzingán, la aspirante aseguró que la paz es el «EJE UNO» de su proyecto. Aunque fue confrontada sobre la efectividad de las «ferias de paz» en medio de la violencia, sostuvo que la política de seguridad se construye con acciones articuladas y destacó que, bajo la administración actual, se ha logrado bajar la tasa de homicidios en un 45%.
La exsecretaria defendió la continuidad de la Cuarta Transformación, argumentando que el país atraviesa por su «mejor semana en la historia» en materia económica, con datos de inflación, empleo y salario mínimo, y señaló que su aspiración es llevar ese modelo de éxito a la coordinación política de Michoacán.
«¿TIEMPO DE MUJERES?»
Finalmente, Molina Aguilar apeló al discurso de género para cerrar su mensaje. Hizo un llamado a la militancia para cerrar filas, evitando divisiones, y destacó que, al igual que en la presidencia de la República, en Michoacán «ya es tiempo de mujeres», en alusión a que ningún mujer ha estado al frente de la coordinación estatal.
«Yo siempre les digo, avancemos; la militancia de Morena es muy noble y va a cerrar filas… Los políticos no dividamos», sentenció, en un intento por mostrarse como la figura de unidad del partido en el estado.














