Apatzingán, Michoacán, 29 de junio de 2026.– Una nueva explosión sacudió la región de Tierra Caliente durante la madrugada de este lunes, cuando un motociclista de 64 años activó una mina terrestre mientras circulaba por un camino de terracería, resultando con graves lesiones que le provocaron la amputación traumática de ambos brazos.
El artefacto explosivo estalló alrededor de las 5:00 horas sobre el tramo que conecta la comunidad de El Guayabo con la localidad de El Alcalde, una zona que, según registros previos, ha sido utilizada por grupos delictivos para sembrar estos dispositivos con el fin de blindar sus territorios.
La fuerza de la detonación no solo destrozó la motocicleta en la que viajaba Enrique A., habitante de la región, sino que lo proyectó varios metros fuera de la unidad. Testigos y familiares del lesionado acudieron de inmediato al auxilio y, ante la falta de unidades de emergencia en el área, lo trasladaron por sus propios medios a una clínica particular, donde permanece internado en estado delicado.
Las autoridades ministeriales aún no han emitido un pronunciamiento oficial sobre este caso en particular; sin embargo, el acumulado de víctimas por minas terrestres en la zona es ya alarmante: de acuerdo con los registros extraoficiales, 10 personas han perdido la vida y 9 más han resultado heridas en lo que va del año por la activación de estos explosivos improvisados.
Peritos de la Fiscalía General del Estado se trasladaron al lugar para acordonar la escena y realizar las primeras diligencias, mientras que elementos del Ejército Mexicano mantienen operativos de búsqueda y desactivación de artefactos en los caminos vecinales, ante el temor de que haya más minas enterradas en la zona.
El caso de Enrique A. se suma a una creciente crisis humanitaria en la región, donde los explosivos han dejado de ser un arma de guerra para convertirse en una trampa mortal para la población civil que transita por las vías rurales. Organizaciones defensoras de derechos humanos han exigido a los tres niveles de gobierno un plan integral de desminado y atención a las víctimas, pues consideran que la inacción oficial está costando vidas y extremidades.
Hasta el cierre de esta edición, se desconoce si el motociclista logró sobrevivir a las graves lesiones sufridas, pero fuentes cercanas al hospital confirmaron que su estado de salud es reservado y que será necesario un proceso de rehabilitación prolongado. La Fiscalía ya inició una carpeta de investigación para determinar las responsabilidades y el origen de los artefactos que han sembrado el terror en los caminos de Apatzingán.













