Parácuaro, Michoacán, 5 de julio de 2026.- La mañana de este domingo se vio interrumpida por un descubrimiento que mantiene en alerta a las autoridades y a los habitantes de la zona rural de Parácuaro. El cuerpo sin vida de un hombre de 25 años fue localizado en las letras de bienvenida de la comunidad de Puerta Chica, envuelto en una cobija y cubierto con bolsas de plástico negro, en un hecho que se suma a la ola de violencia que azota la región.
El hallazgo se produjo tras una denuncia ciudadana que alertó a los números de emergencia sobre la presencia de un «bulto sospechoso» a un costado del camino. Elementos de la Policía Municipal acudieron al punto y confirmaron que se trataba de un cadáver en avanzado estado de rigor mortis, el cual fue abandonado por delincuentes aún no identificados.
De acuerdo con los primeros informes, la víctima fue identificada por sus familiares como Raúl G., de 25 años de edad. El cuerpo presentaba claras huellas de violencia física, incluyendo golpes contusos en diversas partes del cuerpo, lo que hace suponer que fue sometido a una severa agresión antes de ser ultimado. Si bien en el lugar se especuló sobre la posible presencia de impactos de arma de fuego, las autoridades evitaron confirmar esta versión, señalando que será la necropsia de ley la que determine con precisión la causa de la muerte.
Tras el acordonamiento del área, personal de la Fiscalía Regional de Justicia implementó un operativo multidisciplinario para el levantamiento de indicios. Peritos en criminalística y agentes del Ministerio Público realizaron el embalaje de posibles evidencias, así como la toma de testimonios entre vecinos y comerciantes de la zona, quienes manifestaron su temor ante la creciente inseguridad.
La autoridad competente ya inició la carpeta de investigación correspondiente bajo el protocolo de homicidio, y no se descarta que el móvil del crimen esté relacionado con ajustes de cuentas entre grupos delictivos que operan en la región. Hasta el cierre de esta edición, no se reportan personas detenidas por este caso.
Las autoridades exhortaron a la población a aportar cualquier información que pueda ser útil para la investigación, garantizando el anonimato de los denunciantes, mientras que el cuerpo de Raúl G. fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para los trámites legales correspondientes.















