Apatzingán, Michoacán, 14 de septiembre de 2026.- En un lapso de apenas dos días, Apatzingán volvió a teñirse de sangre. Entre el sábado 13 y el lunes 14 de septiembre, la violencia dejó al menos cinco personas asesinadas, una mujer hospitalizada y dos policías de la Guardia Civil heridos de bala, una seguidilla de hechos que confirma que la ciudad vive, mes tras mes, una espiral que ya no sorprende a nadie, pero que no debería normalizarse.
DOMINGO 13 DE SEPTIEMBRE: UN FIN DE SEMANA CON TRES MUERTOS
La jornada violenta comenzó la mañana del domingo, cuando un ataque armado en la colonia Lázaro Cárdenas dejó como saldo inicial dos personas sin vida. Todo ocurrió sobre la avenida Constitución de 1814, en las inmediaciones de un depósito de venta de cerveza conocido como «Bar Memo».
En el lugar, elementos de seguridad confirmaron el deceso de Alejandro G., de 34 años, un conocido estilista de la región. Junto a él resultaron heridas dos personas más: una mujer que permanece hospitalizada, y Luis Alberto S., quien recibió un impacto de proyectil en la cabeza. Pese a que familiares gestionaron su traslado a un hospital con atención especializada, el paciente murió horas después, elevando a dos el número de víctimas mortales de este solo hecho.
El mismo día, la violencia no dio tregua: fuentes policiales reportaron también el asesinato a balazos de un hombre en la colonia Palmira, así como la muerte de otra persona baleada en la colonia Babilonia, quien falleció tras ser ingresada a un hospital.
A esta cadena se suma un cuarto caso registrado ese mismo domingo, confirmado mediante reporte oficial de acuerdo informe de Policía a las 18:17 horas del 13 de septiembre se recibió un reporte del C5 sobre un masculino lesionado por proyectil de arma de fuego en la colonia Centro, a la altura del comercio conocido como «El Gran Escape». La víctima fue identificada como Alberta.
El reporte precisa que a las 19:36 horas, policía auxiliar del Hospital Regional informó que el lesionado acababa de fallecer mientras recibía atención médica en ese nosocomio, con lo que el domingo 13 de septiembre suma, en conjunto, al menos cuatro personas asesinadas en distintos puntos de la ciudad.
LUNES 14 DE SEPTIEMBRE: UN VENDEDOR DE SEMILLAS, LA ÚLTIMA VÍCTIMA
Un día después, la violencia volvió a golpear. En la colonia Ferrocarril, cerca del bar «El Triángulo», un vendedor de semillas identificado como Sergio T., de 43 años, fue asesinado a balazos mientras se encontraba sobre la calle Acatita. Testigos y reportes policiales señalan que los agresores le dispararon al menos en seis ocasiones, con varios impactos directos en la cabeza.
Agentes y peritos de la Fiscalía General del Estado acudieron a realizar las diligencias correspondientes, y el cuerpo fue trasladado a la morgue para la práctica de la necropsia de ley.
LA NOCHE QUE LA GUARDIA CIVIL TAMBIÉN FUE BLANCO
La misma noche del lunes, el crimen organizado mostró que ya no distingue entre civiles y autoridad. Un grupo de sujetos armados, a bordo de una camioneta Cherokee gris, atacó a balazos a una patrulla de la Guardia Civil que realizaba recorridos de vigilancia en la colonia Vista Hermosa.
En el enfrentamiento resultaron heridos de bala los agentes Bruno M. y Luis Donaldo B., mientras que la oficial Ana Lilia P., de 45 años, sufrió golpes al caer de la unidad durante la refriega. Los agresores huyeron con rumbo a la comunidad de Acahuato, y aunque se desplegó un operativo interinstitucional, hasta el momento no se reportan detenidos. Los tres uniformados fueron trasladados a un nosocomio y su estado de salud se reporta como estable.
EL ACUMULADO DE SEPTIEMBRE: UNA CIFRA QUE DEBERÍA ALARMAR
Estos hechos no son casos aislados. Se suman a una lista que, hasta el 14 de septiembre, arroja al menos 14 hechos violentos distintos en el mes, con un saldo acumulado de 16 personas asesinadas y 4 lesionadas EN APATZINGÁN:
- 1 de septiembre. Asesinan a trabajador de la Procuraduría Agraria en un deportivo de Apatzingán.
- 2 de septiembre. Matan a un hombre en la colonia 18 de Marzo.
- 3 de septiembre. Balean a dos hombres; uno muere.
- 3 de septiembre. Asesinan a balazos a una trabajadora de un autoservicio.
- 5 de septiembre. Ultiman a balazos a «El Taquitos» en la colonia Vista Hermosa.
- 9 de septiembre. Balean a un electricista durante un intento de robo de camioneta.
- 9 de septiembre. Intentan robarle su camioneta y lo balean.
- 9 de septiembre. Ataque armado en un hotel deja cuatro muertos.
- 11 de septiembre. Ejecutan a balazos a un hombre en la colonia Leandro Valle.
- 13 de septiembre. Ataque en la colonia Lázaro Cárdenas deja dos muertos y una mujer lesionada.
- 13 de septiembre. Acribillan a un hombre en la colonia Palmira.
- 13 de septiembre. Hombre baleado en la colonia Babilonia muere en el hospital.
- 13 de septiembre. Masculino baleado en la colonia Centro (por «El Gran Escape») muere en el Hospital Regional; reporte confirmado por la Fiscalía Regional de Apatzingán.
- 14 de septiembre. Matan a balazos a un vendedor de semillas en la colonia Ferrocarril.
UNA RESPONSABILIDAD QUE TAMBIÉN ES CIUDADANA
Frente a esta cadena de hechos, resulta necesario decirlo con claridad: la violencia que hoy padece Apatzingán no es responsabilidad exclusiva de la autoridad. Es cierto que persisten fallas en la prevención y en la capacidad de respuesta institucional, pero también lo es que buena parte de estos crímenes permanecen impunes porque la ciudadanía, que en muchos casos ve, escucha o incluso conoce a los responsables, opta por el silencio.
El miedo es comprensible en un entorno donde denunciar puede significar un riesgo. Pero sin la colaboración ciudadana con las investigaciones —testimonios, denuncias anónimas, información que ayude a las fiscalías—, la impunidad seguirá siendo el terreno fértil en el que estos hechos se repiten una y otra vez, mes tras mes, hasta convertirse en una estadística más con la que los apatzinguenses, lamentablemente, ya se han acostumbrado a convivir.
Las autoridades mantienen abiertas las carpetas de investigación correspondientes a cada uno de estos hechos, mientras la ciudadanía sigue a la espera de resultados concretos —y las fiscalías, de la cooperación que hasta ahora ha hecho falta.






















