Apatzingán, Michoacán, 19 de agosto de 2026.- Un nuevo hecho de sangre conmociona a la región tras el asesinato a balazos de un hombre de 43 años, ocurrido la noche de este miércoles en el interior de un inmueble ubicado en las inmediaciones de las colonias Palmira y 22 de Octubre, zona que ha sido foco de atención por la incidencia delictiva en los últimos meses.
El ataque armado se registró aproximadamente a las 20:14 horas, cuando el Centro de Atención a Emergencias 911 recibió un reporte sobre una persona herida por disparos de arma de fuego en la calle Remigio de Yarza, a escasos metros de la avenida José María Morelos y en las inmediaciones de lo que fueron las antiguas instalaciones de la Fiscalía General del Estado, un punto que en el pasado representaba la presencia institucional en la zona.
Al lugar acudieron de inmediato elementos de seguridad pública municipal y paramédicos, quienes al ingresar al lugar y localizaron al masculino tendido en el piso. Tras una revisión de sus signos vitales, confirmaron que ya no contaba con vida, presentando múltiples heridas producidas por impactos de proyectil de arma de fuego.
La víctima fue plenamente identificada como Abraham H. R., de 43 años, conocido por los propios comensales con el sobrenombre de “El Cachetes”. De acuerdo con los primeros indicios, el occiso se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas en el lugar al momento del ataque, lo que habría facilitado la acción de los agresores, quienes lograron acceder al inmueble y disparar en su contra sin que mediara palabra.
Tras el crimen, el área fue acordonada y resguardada por elementos de las diferentes corporaciones mientras personal de la Fiscalía General del Estado realizó el levantamiento de indicios balísticos y de evidencias en el sitio, así como el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense (Semefo) para la práctica de la necropsia de ley.
Hasta el momento, se desconoce la identidad, el móvil y el paradero de los responsables, por lo que la Fiscalía ya inició una carpeta de investigación. Este homicidio se suma a la escalada de violencia que prevalece en la región, donde los ataques directos y ajustes de cuentas continúan siendo el principal desafío para las autoridades de seguridad en Apatzingán.













