- El diputado local encabezó un mitin en Apatzingán donde se perfila a Raúl Morón como el «único» candidato a la coordinación estatal, acusó al gobernador de usar la fiscalía para «cazar brujas» y advirtió que el verdadero peligro es la «ultraderecha internacional».
Apatzingán, Michoacán, 26 de julio de 2026.- En una asamblea que mezcló el ritual de la lealtad morenista con un dardo envenenado contra el propio gobierno estatal, el diputado local Juan Carlos Barragán Vélez convirtió el foro en un acto de deslinde y confrontación. Vestido de corto y con un discurso que buscó sacudir el avispero político local, Barragán no solo delineó la ruta de la sucesión interna en el estado, sino que abrió una brecha irreconciliable con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, a quien acusó de «traicionar» la esencia de la Cuarta Transformación.
El encuentro, realizado en el corazón de Tierra Caliente, fue presentado como una «asamblea informativa en defensa de la soberanía y la unidad de Michoacán», pero rápidamente derivó en una trinchera política. Ante una audiencia que incluía al exgobernador Leonel Godoy Rangel —a quien Barragán ensalzó como el «mejor gobernador de los últimos tiempos«— y a múltiples liderazgos regionales, el legislador local lanzó su mensaje más crítico: el actual mandatario estatal es un «mal gradecido» que ha dado la espalda al pueblo.
«UN ERROR QUE PIDO PERDÓN»
Con un tono de autocrítica inusual en el discurso oficialista, Barragán reconoció que el respaldo al actual gobernador en 2021 fue un error colectivo. «Ayudamos a Alfredo Ramírez Bedolla. Sin el apoyo del maestro Leonel Godoy y el incondicional de Raúl Morón, jamás hubiese sido gobernador. Hoy tenemos a un gobernador alejado de la gente, alejado de la cuarta transformación», sentenció el diputado.
El momento más álgido de su intervención llegó cuando, visiblemente molesto, pidió disculpas públicas. «YO PIDO PERDÓN AL PUEBLO DE MICHOACÁN POR HABER RESPALDADO A ALGUIEN QUE NO HA SIDO HONESTO, ORDENADO, AGRADECIDO. EN POLÍTICA, EL QUE NO ES AGRADECIDO NO MERECE RECONOCIMIENTO». Esta declaración no solo es un desafío directo a la cúpula ejecutiva, sino una declaración de independencia de la facción que representa, alineada con el senador con licencia Raúl Morón Orosco.
«EL MILAGRO FINANCIERO FUE PARA ÉL SOLO»
El discurso de Barragán se tornó ácido al contrastar la realidad de los michoacanos con el entorno del gobernador. «EL ÚNICO QUE GANA EN LA OBRA PÚBLICA ES EL QUE LA MANDA A HACER Y EL QUE LA HACE», afirmó, deslegitimando los logros en infraestructura del gobierno estatal y cuestionando la disminución de los índices de seguridad y bienestar. «EL MILAGRO FINANCIERO FUE PARA ÉL Y SU EQUIPO», puntualizó, en una clara referencia a los presuntos enriquecimientos en el ejercicio del poder.
El ataque escaló al ámbito judicial. Barragán acusó al gobernador de utilizar a la Fiscalía General del Estado como un «arma política» para afectar a sus adversarios, mencionando el caso del asesinato de Carlos Manzo en Uruapan. «Utilizar a las instituciones para perseguir adversarios, involucrando al maestro Leonel y a Raúl Morón, es una vileza política que parece guion de telenovela», denunció, señalando que las autoridades están más preocupadas por las encuestas que por impartir justicia.
LA ENCUESTA COMO VEREDICTO: «SI LLEGA A TU CASA, RAÚL ES LA RESPUESTA»
Más allá de la crítica al gobierno, el núcleo del mensaje fue político-electoral. Barragán y los oradores del presídium (entre ellos Leonel Godoy) dejaron claro que la contienda interna ya está definida. Según el diputado, las encuestas «de verdad» colocan a Raúl Morón con una ventaja de 35 puntos, muy por encima de otros aspirantes como Torres Piña (24%) o los perfiles cercanos al gobernador.
«La historia está escrita. Raúl Morón será el próximo coordinador en Michoacán», profetizó Barragán, haciendo un llamado a la militancia para no confiarse y trabajar «casa por casa».
CONTEXTO Y LECTURAS POLÍTICAS
El evento evidencia una fractura profunda dentro del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Michoacán. La facción encabezada por Barragán, Godoy y Morón busca reposicionarse no solo como la heredera del «verdadero» obradorismo, sino como el contrapeso a lo que consideran un desvío de los principios del humanismo mexicano por parte del gobierno de Bedolla.
La mención de supuestas «inhabilitaciones» políticas contra Barragán (a quien mencionó fue suspendido por 20 años por otorgar becas) y el llamado a la movilización para el 2 de agosto con «reuniones afectivas» sugieren que la lucha interna apenas comienza, y que la disputa por el control del partido y del estado se librará en las calles y en las urnas, más allá de los escritorios del poder.
DECLARACIÓN CLAVE:
«No me siento identificado con Alfredo Ramírez Bedolla. Yo pido perdón al pueblo de Michoacán por haber respaldado a alguien que no ha sido honesto… Hoy es tiempo de que un profesor sea gobernador.» – Dip. Juan Carlos Barragán.













