Apatzingán, Michoacán, 5 de mayo de 2026 .- En una zona históricamente golpeada por la Delincuencia y la Desigualdad Social, Iván Santamaría desplegó un nuevo frente de acción dentro del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia. Esta vez, el campo de batalla no fue una calle tomada por grupos criminales, sino un aula escolar.
Durante la entrega de tarjetas del programa “La Escuela es Nuestra”, Santamaría dejó claro que la educación es el motor de transformación social más efectivo para desactivar los focos de violencia que han mantenido en jaque a la región. “La educación representa el corazón de los cambios positivos en la sociedad”, declaró, al tiempo que subrayó que fortalecer el desarrollo de niñas y niños es la estrategia más sólida para construir comunidades justas y solidarias.
El evento contó con la presencia del delegado en Michoacán, Roberto Pantoja; el síndico municipal, Francisco Aguilar; y el Director Regional de Bienestar, Edgar Adame Rincón. Santamaría Granados agradeció a este último la invitación a una misión que impulsa el bienestar educativo como antídoto contra la marginación y el delito.
Las autoridades presentes insistieron en que este programa forma parte de las acciones prioritarias a nivel nacional para mejorar la infraestructura y condiciones de los espacios educativos, considerados ahora como trincheras de paz.
Con estas acciones, Iván Santamaría reafirma su compromiso de seguir trabajando por una educación de calidad, bajo la convicción de que educar es tarea de todas y todos, y que un niño en la escuela es un menos recluta para el crimen.





























