Uruapan / Zamora, Michoacán, 6 de septiembre de 2026.- En un mismo domingo, dos ataques violentos contra estaciones de servicio en diferentes puntos del estado evidencian la creciente vulnerabilidad de las gasolineras ante la ola delictiva. En Uruapan, una despachadora fue ejecutada a balazos dentro de la gasolinera G500, mientras que en Zamora, sujetos armados asaltaron una gasolinera BP y balearon a un conductor que se resistió al robo.
El primer hecho ocurrió en el Viaducto a Jicalán, en Uruapan, donde una mujer identificada como Esmeralda fue ultimada por desconocidos que irrumpieron en la estación G500 y le dispararon sin mediar palabra. Los homicidas huyeron en un vehículo que posteriormente abandonaron en la colonia Valle Dorado, logrando evadir el operativo de la Guardia Nacional y la policía municipal. Paramédicos confirmaron el deceso en el lugar.
Casi de manera simultánea, en la comunidad de Canindo, Zamora, delincuentes armados asaltaron la gasolinera «BP» y despojaron a una empleada de dinero en efectivo. Al intentar huir, balearon a Juan José M. A., de 61 años, conductor de una camioneta que se resistió al asalto. La víctima fue trasladada con un impacto de bala en un glúteo a un hospital; su estado de salud es reservado. Ambos casos han quedado bajo investigación de la Fiscalía Regional, aunque hasta el momento no hay detenidos ni móviles confirmados.
Las gasolineras, puntos críticos de inseguridad, continúan siendo golpeadas por la delincuencia en distintos municipios, sin que las autoridades logren frenar la escalada de violencia que pone en riesgo tanto a trabajadores como a ciudadanos.














