Morelia, Michoacán, 28 de julio de 2026.– En un movimiento que vuelve a colocar en el centro del debate político la subordinación de las instituciones al proyecto oficialista, el fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, solicitó al Congreso del Estado una segunda licencia por 45 días para dedicarse de lleno a la coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán.
El oficio, recibido este martes en el Poder Legislativo a las 13:20 horas, formaliza la separación temporal del cargo a partir del 5 de agosto. Esta decisión, que ocurre en un momento crítico para la seguridad en el estado, ha encendido las alarmas entre sectores de la oposición y organizaciones civiles, que cuestionan si la gestión de la justicia está siendo relegada por intereses electorales y de militancia.
Torres Piña ya había solicitado una primera licencia para participar en los trabajos internos de Morena, y con esta nueva ausencia, el Congreso local enfrenta un dilema político: validar la continuidad de un fiscal que antepone su rol partidista al constitucional, o sentar un precedente de separación de poderes. Mientras tanto, al frente de la Fiscalía General del Estado permanece como encargado de despacho el vicefiscal Israel Vega Rodríguez, un perfil que, hasta ahora, ha operado a la sombra del titular.
Lo más relevante del anuncio no es la licencia en sí, sino el mensaje político que envía: en el tablero de la Cuarta Transformación, la lealtad al movimiento parece pesar más que la procuración de justicia en un estado golpeado por la violencia. La solicitud queda ahora en manos del Congreso, que deberá decidir si avala por segunda ocasión que el principal responsable de perseguir delitos se tome un receso para hacer campaña, o si exige que el fiscal regrese a atender la emergencia de seguridad que demanda Michoacán.
Mientras Torres Piña se mantiene en actividades internas del partido, la ciudadanía queda a la espera de que el Congreso actúe con altura de miras y no con sumisión política. La decisión que se tome en los próximos días definirá, en buena medida, si la Fiscalía es una institución autónoma o una extensión del proyecto oficialista en el estado.













