Apatzingán, Michoacán, 2 de julio de 2026.- La ola de ataques contra el transporte público no da tregua en esta ciudad caliente de la Tierra Caliente michoacana. Este jueves, una nueva unidad del sitio Máquinas Rojas fue incendiada con una bomba molotov, sumando tres atentados en menos de 24 horas contra el mismo gremio.
El último ataque ocurrió al mediodía, alrededor de las 12:30 horas, sobre la calle Ignacio de la Llave, en la Colonia 18 de marzo, justo frente a la base del sitio. Los agresores, que viajaban al parecer en una motocicleta, lanzaron el artefacto incendiario contra el taxi con número económico 19, provocando que las llamas consumieran el vehículo en cuestión de minutos.
A pesar de la pronta intervención de Bomberos y Protección Civil Municipal, la unidad quedó totalmente calcinada. No se reportaron heridos, pues el conductor logró salir a tiempo.
DOS ATAQUES PREVIOS EN LA MISMA JORNADA
Los hechos de este jueves se suman a dos incidentes previos:
MIÉRCOLES POR LA NOCHE – sobre la calle 18 de Marzo, en las inmediaciones de otra base del mismo sitio.
MADRUGADA DEL JUEVES – en la calle 8, colonia Infonavit Los Pochotes.
En todos los casos, los vehículos pertenecían al sitio Máquinas Rojas y el modus operandi fue idéntico: bombas molotov y fuga inmediata.
REACCIÓN Y CLIMA DE MIEDO
Los taxistas de la zona han manifestado su preocupación y exigieron a las autoridades estatales y federales mayor presencia policial. “YA NO SABEMOS SI TRABAJAR O GUARDAR LAS UNIDADES. NOS ESTÁN CAZANDO”, comentó a este medio un operador que pidió reservar su nombre.
Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía General del Estado no ha informado sobre avances en las investigaciones ni sobre posibles móviles, aunque en círculos locales se especula con ajustes de cuentas entre grupos delincuenciales que operan en la región.
ANTECEDENTES
Apatzingán ha sido escenario de recurrentes episodios de violencia contra el transporte público, especialmente en zonas donde hay disputa territorial entre células del crimen organizado. Los ataques con bombas molotov se han convertido en una de las tácticas más usadas para amedrentar a los gremios y presionar el cobro de «derecho de piso».













