Apatzingán, Michoacán, 26 de mayo de 2026.- La gestión eficaz y sensibilidad social del Síndico de Apatzingán, Francisco Aguilar Rodríguez, ha demostrado que es posible atender con prioridad absoluta la agenda rural sin que por ello se resientan las responsabilidades propias de funcionario. Su más reciente intervención en la comunidad de San Fernando es la prueba contundente de un trabajo que no conoce pausas ni fronteras geográficas.
A petición expresa de la comunidad de San Fernando y su encargado, Aguilar Rodríguez no solo escuchó, sino que actuó de inmediato. Gracias a su liderazgo, se han gestionado y ejecutado acciones transformadoras que los pobladores demandaban por años: mejoras sustanciales en el alumbrado público y el emparejamiento de sus calles, entre otras obras que ya cambian el rostro de esta tenencia.
En un gesto que resalta su capacidad de articulación, el Síndico reconoció el apoyo clave de Obras Públicas a través de su secretario, Rogelio Reyes, y de Alumbrado Público con su director, Héctor Garns, a quienes agradeció por convertir en realidad los compromisos adquiridos con la gente del campo.
Pero la gestión de Aguilar Rodríguez no se detiene. En un claro ejemplo de que la palabra empeñada se cumple, anunció que ya está pendiente el bacheo hasta el crucero de Cahuingas, una solicitud recurrente que, según confirmó, “en días próximos se realizará”, tal como le han informado las áreas responsables.
Lejos de limitarse a la supervisión rural, el Síndico ha demostrado que atiende cada frente con la misma energía: mientras sus equipos trabajan en San Fernando y Cahuingas, en su oficina de la Sindicatura los procesos de denuncia, fiscalización y rendición de cuentas siguen su curso normal, sin un solo rezago.
Francisco Aguilar Rodríguez está demostrando que se puede caminar el territorio, resolver lo urgente del campo y cumplir con el deber de la oficina, todo al mismo tiempo. Apatzingán tiene un Síndico que no para, que gestiona y que cumple.













