Apatzingán, Michoacán, 7 de noviembre de 2026.- La organización internacional Green Protection Humanity GPH Ecológica se dio a conocer en esta región con el objetivo de limpiar presas y ríos contaminados por residuos industriales, además de impulsar un programa de reforestación en escuelas del Valle de Apatzingán. Sus integrantes informaron que se encuentran en la fase final de su registro ante el SAT y que buscan financiamiento internacional para operar.
LIMPIEZA DE AGUAS Y PROYECTO DE REFORESTACIÓN
El fundador y representante legal, Bonifacio Cayetano, conocido como Bony Cayetano, explicó que el propósito central es limpiar los contaminantes de las presas y los ríos que afectan los sistemas de riego y el entorno acuático, derivados de la actividad industrial en el país.
Señaló que la agricultura de la región ha reducido su producción por el uso de aguas de riego contaminadas, y que la agrupación, integrada por 34 miembros, busca restablecer en lo posible el equilibrio ecológico. Aseguró que la organización cuenta ya con acta constitutiva, firma electrónica y registro federal de contribuyentes.
La licenciada María Luisa Vázquez Medina, integrante de dicha Organización advirtió sobre los efectos del bióxido de carbono y del calentamiento en la zona. Describió a Apatzingán como una región que “vive en un pozo” por su calor, agravado por la falta de áreas verdes y el predominio de pavimento, lo que afecta sobre todo a niños y recién nacidos.
TRÁMITE ANTE EL SAT Y RECURSOS DEL EXTERIOR
El responsable de la parte jurídica, Genaro Camacho Chino, informó que la organización está en la etapa final de su registro federal y que aspira a obtener la CLUNI (Clave Única de Inscripción al Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil) para comenzar a operar. Precisó que le falta un solo requisito: presentar una planeación y programación de actividades para 2026 en materia de protección ambiental, para lo cual requieren sumar asociaciones, organizaciones, instituciones educativas y personas altruistas.
Explicó que se trata de una organización internacional enfocada en gestionar recursos del exterior y no recursos nacionales, con cobertura nacional e internacional y con prioridad inicial en Michoacán.
VIVEROS ESCOLARES Y UN MILLÓN DE ÁRBOLES
El ingeniero Salvador Valle Pantoja, maestro en agricultura protegida y autor del proyecto, detalló que la propuesta inicia en escuelas primarias, secundarias y preparatorias, donde se instalarían viveros con la participación de alumnos, maestros y padres de familia, para después reforestar.
La meta es plantar entre uno y dos millones de árboles en el Valle de Apatzingán, lo que, según estimó, podría reducir la temperatura al menos dos grados centígrados. Reconoció que su cálculo original de hasta 10 grados resulta difícil de alcanzar por el fenómeno de El Niño y el calentamiento global.
Subrayó que la reforestación debe hacerse con especies endémicas y adaptadas, como el árbol de fuego, La Parota, La Primavera y El Tabachín, y no con especies ajenas a la región como la jacaranda. Además, el proyecto contempla áreas verdes en cada plantel y dos programas piloto, uno rural y otro urbano.
Valle Pantoja indicó que el proyecto está registrado en Brasil y España, y que solo él puede ponerlo en marcha. Afirmó que en el pasado intentaron aplicarlo sin su consentimiento y que no logró un acuerdo con quienes lo querían hacer.
LLAMADO A AUTORIDADES Y CIUDADANÍA
Los integrantes hicieron un llamado a autoridades locales, estatales y federales, así como a instituciones educativas y ciudadanos, para sumarse a una iniciativa que, subrayaron, es gratuita y sin distinción de colores políticos ni religiones. Pidieron también documentar con fotografías y constancias las actividades, ya que ello da respaldo jurídico a la asociación.
La licenciada Paola Castañeda, invitada al encuentro, celebró la creación de organizaciones ambientales y destacó la importancia de sembrar en los niños el amor por la naturaleza desde la escuela. Quedó a disposición del proyecto.













