Morelia, Michoacán, 5 de noviembre de 2026.- Elementos del Ejército Mexicano, adscritos a la 21 Zona Militar, y efectivos de la Guardia Nacional (GN) aseguraron armamento, cartuchos, cargadores, granadas, artefactos explosivos, equipo táctico y droga durante patrullajes terrestres y labores de reconocimiento en los municipios de Queréndaro, Tacámbaro y Cotija.
De acuerdo con información de fuentes allegadas al tema, los operativos se desarrollaron de manera separada en cada demarcación, sin que hasta el momento se reporten personas detenidas ni enfrentamientos.
En Queréndaro, los uniformados localizaron dos armas largas, 320 cartuchos útiles, 12 cargadores y equipo táctico diverso.
En Tacámbaro, el aseguramiento fue de mayor variedad: dos armas largas, 390 cartuchos útiles, 11 cargadores y tres granadas calibre 40, además de 20 dosis de metanfetamina, dos dosis de marihuana y equipo táctico.
En Cotija, los elementos de las fuerzas federales localizaron 10 artefactos explosivos, cuyo manejo y resguardo requiere protocolos especializados por el riesgo que representan.
Todo el material asegurado quedó a disposición de la autoridad competente, que realizará las diligencias correspondientes para determinar su procedencia y posibles responsabilidades.
El conjunto de los aseguramientos revela un patrón que las autoridades de seguridad no pueden ignorar: la presencia de granadas de 40 milímetros y artefactos explosivos en la región. Este tipo de material, de uso restringido, ha sido asociado en Michoacán con la capacidad de fuego de grupos delictivos que disputan territorio. Que los hallazgos ocurran de forma simultánea en tres municipios de zonas distintas del estado sugiere una logística de abastecimiento amplia, más que hechos aislados.
Persisten además interrogantes que las autoridades tendrán que responder: a quién pertenecía el armamento, por qué no hubo detenidos y si se abrirán carpetas de investigación para rastrear el origen y destino de los explosivos. Mientras eso no se aclare, los decomisos representan un golpe operativo, pero no necesariamente una afectación estructural a las redes que abastecen de armas a la delincuencia.
Se espera que la fiscalía y las instancias federales informen sobre el avance de las indagatorias.













