Ciudad de México, 6 de octubre de 2026.- En entrevista con la periodista Arlenne Muñoz, de MVS, Iris Vianey Mendoza llamó a generar política pública real para resolver los problemas «en este momento, no en un futuro», con atención prioritaria a los grupos que calificó como «doblemente vulnerables», entre ellos los hijos de las víctimas y las madres buscadoras.
Para los jóvenes que viven a merced de la inseguridad y la falta de oportunidades, planteó retomar y reivindicar los oficios, pues, dijo, estudiar una carrera universitaria «ya no es garantía» de acceder a un empleo bien remunerado, con prestaciones y servicios de salud.
Reconoció que la Cuarta Transformación avanza, pero admitió que «hay muchas deudas». Afirmó que es lo que más encuentra en el territorio, y se dijo convencida de que la presidenta Claudia Sheinbaum «es muy sensible» ante esas demandas. Detalló que realiza un trabajo de escucha recorriendo los 11 municipios de su distrito, en contacto directo con las comunidades.
Al abordar el desplazamiento, señaló que no obedece solo a la violencia y describió la nostalgia de los michoacanos que emigraron. Recordó que en las plazas públicas hay bancas con el nombre de las familias que las donaron desde Estados Unidos, porque «esperan regresar».
Agregó un dato que, según dijo, dimensiona su peso económico: el presupuesto del gobierno de Michoacán equivale a la mitad de lo que el estado recibe en remesas. Aclaró que los migrantes son «más que eso»: son rostros, familias, tradición y cultura.
Sobre la seguridad y la posibilidad de visitar el estado, afirmó que se puede ir a Morelia, Pátzcuaro, Apatzingán y Tierra Caliente, aunque admitió que «se encuentra una situación compleja». Para ilustrarlo relató que hace tres días, rumbo a Tepalcatepec, encontraron un problema en la carretera a la altura de Buenavista. Bajaron a conversar con los pobladores, quienes les ofrecieron pollo y les indicaron una brecha para darle la vuelta.
«Hay cosas que suceden, pero se puede ir», sostuvo, al decir que el estado no está en semáforo rojo.
Ecoturismo y tradiciones
Invitó a conocer los campamentos tortugueros de la costa michoacana, donde actualmente desovan las tortugas golfinas. Mencionó una zona protegida de unos 260 kilómetros, con campamentos en Maruata, Maruata Viejo y Coahuayana. También destacó las tradiciones de noviembre y la calidez de la gente, aunque advirtió que no es un turismo «chic como la Ciudad de México».
«Lo único que necesitamos los michoacanos es paz para progresar», concluyó, y recordó su cariño por el estado, donde bailó su primer baile folclórico. Invitó a la conductora a visitar Apatzingán y la Casa de la Constitución, donde que se firmó la primera Constitución de América Latina.













