APATZINGÁN, Michoacán, 28 de septiembre de 2026.- En un pronunciamiento que sacude el tablero político local y que evidencia una fractura interna de alto voltaje, el Comité Municipal del PRI en Apatzingán declaró este domingo su cierre total de filas en torno a la Dirigencia Estatal que encabeza Memo Valencia, al tiempo que lanzó una advertencia sin anestesia contra quienes, desde dentro del propio partido, «tenían secuestrado al instituto como si fuera una empresa familiar».
A través de un comunicado de la Presidencia del PRI municipal, la estructura partidista dejó claro que la unidad es su arma y su escudo, y que no habrá contemplaciones con quienes antepusieron intereses personales y de grupo por encima del bien común del partido.
LO QUE DEBES SABER
El PRI de Apatzingán se declara «más unido y más fuerte que nunca» y formaliza su respaldo absoluto a Guillermo «Memo» Valencia Reyes, líder estatal del partido.
Golpe directo a la vieja guardia: El comunicado acusa sin nombrarlos a quienes «usaban las siglas del PRI para negociar derrotas con los adversarios», en una clara alusión a una red de complicidades que, según el documento, operaba impunemente desde dentro.
Dos formas de hacer política: El texto traza una línea divisoria brutal: quienes privilegian intereses personales vs. quienes privilegian al PRI y a su militancia. «Nosotros somos mayoría», sentencia.
Advertencia con nombre y apellido implícito: «Aquí no hay espacio para quienes tenían secuestrado a nuestro instituto como si fuera una empresa familiar«, dispara el documento, en lo que constituye el pasaje más explosivo del pronunciamiento.
Mensaje de renovación: «En Apatzingán el PRI está renovado, está fuerte, está unido y está listo para lo que viene», cierra el comunicado, dejando entrever que vienen batallas electorales y el partido quiere llegar con una estructura depurada y leal.
El pronunciamiento ocurre en un momento clave para el priismo michoacano, que busca reconstruir su base territorial tras años de desgaste interno. La mención de que «hay dos formas de hacer política» sugiere que la disputa por el control del partido en la región no está cerrada, y que el grupo que respalda a Valencia Reyes ha decidido pasar a la ofensiva contra los sectores que, según su visión, negociaban derrotas con los adversarios.
El comunicado fue respaldado por firmas de peso dentro de la estructura partidista: Liz Guízar, Laura Cárdenas y Claudio Trujillo, entre otros, lo que refuerza la idea de que no es un pronunciamiento aislado, sino un movimiento coordinado.
Con este pronunciamiento, el PRI de Apatzingán marca territorio, lanza una advertencia y se posiciona para lo que viene. La pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿Quiénes son los aludidos? ¿Habrá consecuencias orgánicas? ¿Y cómo responderá la Dirigencia Estatal ante un comunicado que, si bien la respalda, también deja al descubierto una herida abierta?
Lo cierto es que, como dice el propio documento: «Cuando el priismo se mantiene unido, es invencible». Y en Apatzingán, al menos por hoy, el PRI grita que está más vivo que nunca.













