El También secretario de Desarrollo Económico del municipio, encabezó una jornada de apoyo en su comunidad de origen, «Los Hornos», donde entregó kits escolares, gestionó talleres de oficio, atención psicológica y servicios de salud para las familias más necesitadas.
Apatzingán, Michoacán, 28 de septiembre de 2026.– En un gesto que trasciende su cargo público, Jaime Arturo Cabrera Gómez, secretario de Desarrollo Económico del municipio, regresó a la comunidad donde creció para encabezar una serie de acciones sociales dirigidas a los sectores más vulnerables de «Los Hornos». El funcionario aclaró que estas actividades las realizó «no como secretario, sino como un ciudadano responsable», en agradecimiento al buen trato que siempre ha recibido de la comunidad.
KITS ESCOLARES Y APOYO A FAMILIAS DESPLAZADAS
Durante su visita, CABRERA GÓMEZ entregó más de 60 kits escolares que incluían libretas, lápices, sacapuntas, colores y una lapicera, cubriendo así toda la primaria de la comunidad. Además, se benefició a niños y niñas con calzado nuevo, priorizando a los más necesitados.
El secretario destacó que parte de las familias beneficiadas habían regresado recientemente a la comunidad tras haber sido desplazadas, por lo que también recibieron apoyo directo.
TALLERES, ATENCIÓN PSICOLÓGICA Y SERVICIOS DE SALUD
En coordinación con Roxana, directora de la Instancia de la Mujer, y con la autorización de la presidenta municipal Fanny Arreola, se gestionaron talleres de oficio para mujeres, como la creación de velas, con el objetivo de que puedan emprender un negocio en el futuro.
Asimismo, se brindó atención psicológica a niños que sufrían bullying o algún tipo de abuso, mediante dinámicas educativas y recreativas como el juego de cuerda, escondidas y juegos de palabras para estimular el lenguaje cognitivo.
También se ofreció corte de pelo gratuito y se gestionó un vehículo PARA TRASLADAR A LAS MUJERES A REALIZARSE MASTOGRAFÍAS EN LA FERIA DE PAZ.
El secretario informó que se encuentra en gestión la remoción segura de un panal gigante de abejas mieleras ubicado en la techumbre de un motel, con el apoyo de un apicultor profesional, para evitar matarlas.
Además, se llevaron 50 plantas de sombra y frutales donadas por el director del vivero, y se instaló un módulo de registro para el programa federal «Leche del Bienestar», aunque aclaró que este último no fue mérito propio.
«Nadie había ido nunca»
Cabrera Gómez subrayó que su acción se realiza «con mucha humildad» y sin inflar cifras: «Yo no me manejo con números inflados; sé lo mucho o poquito que hice». Señaló que, según le comentaron los propios habitantes, «nadie había ido nunca, ni un funcionario, y menos uno que naciera ahí mismo».
La comunidad, describió, «se fue súper contenta» y «nunca se había juntado tanta gente» para recibir a un funcionario, lo que atribuyó a que los habitantes son «medio zapatitos» (desconfiados). «No sé si te sirva o fue mucho rollo, pero yo estoy atento», concluyó.



















