Morelia, Michoacán, 7 de septiembre de 2026.– En un entorno político marcado por la polarización, Fidel Calderón Torreblanca, congresista nacional de Morena, sentó un precedente al respaldar de manera contundente la candidatura o liderazgo de Raúl Morón en el estado. A través de un mensaje que busca eliminar cualquier atisbo de duda, Calderón aseguró que Morón garantiza «firmeza ideológica» y la continuidad del proyecto de la Cuarta Transformación (4T), en contraste con otros actores políticos que, según sus palabras, han «zigzagueado» y se han aliado con la derecha.
En su intervención, Calderón trazó una línea divisoria clara entre dos tipos de políticos. Por un lado, aquellos que, a su juicio, han sido incoherentes, mencionando explícitamente a quienes en 2018 llamaron a votar por Ricardo Anaya y el PAN. Por el otro lado, ubicó a Raúl Morón, a quien definió como un político anclado en las causas populares.
«Él no es de los políticos que zigzaguean, que buscan alianzas con la derecha (…) Su historia nos da constancia de que es un político que no titubea», enfatizó Calderón, destacando que en Michoacán «no estamos para medias tintas».
El mensaje tuvo un claro destinatario: la militancia y los simpatizantes que exigen lealtad al movimiento. Calderón fue enfático al señalar que no se permitirá que una minoría se beneficie a costa del empobrecimiento de las mayorías, un discurso que resuena con la narrativa central del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Advertencia contra la «ultraderecha»
El contexto de la declaración no fue casual. Calderón vinculó la necesidad de un liderazgo fuerte con el surgimiento de lo que denominó una «célula de la ultraderecha» en Michoacán. En este sentido, aseguró que la coyuntura actual hace «acertado y positivo» que Morón conduzca los destinos de la 4T en el estado, precisamente para evitar que figuras que han mostrado «titubeos» o que han apoyado a la derecha en el pasado tomen las riendas.
Un mensaje de unidad y confrontación
La declaración de Fidel Calderón no solo busca consolidar la figura de Raúl Morón como el referente indiscutible de Morena en la región, sino que también envía un mensaje de advertencia hacia el interior del partido, descalificando cualquier intento de moderación o acercamiento con fuerzas opositoras.
Con esta postura, el congresista nacional deja claro que la estrategia en Michoacán será la de continuidad y confrontación ideológica, sin espacio para lo que consideran «traiciones» o desviaciones del proyecto original.













