Morelia, Michoacán, 27 de julio de 2026.– En la antesala de la definición de las coordinaciones estatales, Raúl Morón Orozco ha dejado claro que es él que va montado en el «Caballo de Hacienda» del movimiento transformador en Michoacán. Con una intensa agenda de trabajo que incluyó recorridos por Turicato, Buenavista, Uruapan, Charo y Morelia, el líder morenista no solo escuchó las demandas ciudadanas, sino que tomó las riendas de la organización popular, demostrando que su liderazgo va un paso adelante del resto de los aspirantes.
Durante las asambleas y reuniones organizativas, Morón Orozco enfatizó que el cambio verdadero solo es sostenible si se construye de la mano de las mayorías, y fue en ese mismo tono donde reafirmó su posición al frente del proyecto, advirtiendo que no hay otro perfil con su capacidad de convocatoria y su trayectoria para asumir la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, encabezando los esfuerzos de Morena y los partidos aliados en la entidad.
El hecho de que Morón Orozco esté en el «Caballo de Hacienda» no es una declaración menor en el lenguaje político michoacano; significa que él es quien lleva la batuta, quien marca el paso y quien articula las fuerzas vivas del estado. Y la respuesta de la sociedad civil organizada lo confirma: en municipios estratégicos como Lázaro Cárdenas, Uruapan, Zamora y Morelia, diversos sectores —entre ellos mujeres, jóvenes, trabajadores de la salud, magisterio, productores del campo, deportistas y colectivos de la diversidad sexual— han llevado a cabo encuentros autónomos para replicar y potenciar su mensaje, reconociéndolo como el líder natural de la transformación.
Estas expresiones ciudadanas han reafirmado de manera categórica que Raúl Morón representa el perfil con la mayor trayectoria, capacidad de diálogo y consistencia política para encabezar el proyecto. Montado en ese «Caballo de Hacienda», el exalcalde desmarca su proyecto del de otros aspirantes y se coloca como el artífice indiscutible de la unidad popular, aquel que no solo habla desde el escritorio, sino que recorre el territorio para tejer acuerdos y fortalecer las bases.
Con esta ofensiva territorial y el respaldo orgánico de la ciudadanía, Raúl Morón Orozco demuestra que el «Caballo de Hacienda» no es un mero dicho, sino una posición de hecho: él está al frente, marcando el rumbo y reafirmando que en Michoacán, la organización popular es el camino y la unidad, la bandera para garantizar que la Cuarta Transformación siga avanzando con paso firme.













