Morelia, Michoacán; 21 de julio de 2026.– En una contundente comparecencia ante los medios, el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, lanzó un duro revés a la estrategia de seguridad del gobierno federal al revelar que, con base en datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, la Policía Morelia es hasta 4 veces más productiva que la Guardia Civil en tareas de combate directo a la delincuencia.
En un contexto donde el gobierno central ha presionado para la desaparición de corporaciones municipales, Martínez Alcázar contraatacó con cifras frías que colocan a la policía local muy por encima de la corporación federal. «La eficiencia no se mide por el número de elementos, sino por los resultados», sentenció el edil, haciendo una clara distinción entre su administración y la política de «abandono» que, según él, impera en el país.
Los números que evidencian el contraste son lapidarios. En el periodo del 1 al 19 de julio de 2026, la Policía Morelia acumuló 829 puestas a disposición ante la Fiscalía, frente a apenas 213 de la Guardia Civil. En cuanto a personas detenidas por delito, la corporación municipal registró 287, contra solo 104 de los efectivos federales. En la recuperación de vehículos con reporte de robo, la diferencia también fue abismal: 296 contra 174, demostrando una capacidad operativa muy superior. Finalmente, en el aseguramiento de armas, la Policía Morelia logró 39 decomisos, mientras que la Guardia Civil apenas alcanzó 25, lo que refleja un mayor impacto en el desarme de células delictivas.
Con estos datos, el alcalde no solo defendió la permanencia de la Policía Morelia, sino que calificó como «un error histórico» la intención de centralizar la seguridad, argumentando que «cada nivel de gobierno debe cumplir con la parte que le corresponda, tal y como lo establece el artículo 115 de la Constitución Federal».
En su mensaje, con un marcado tono político, Alfonso Martínez aprovechó para denunciar el «abandono económico» por parte de la Federación hacia los municipios. Recordó que durante el periodo 2015-2018, Morelia recibía cerca de 180 millones de pesos anuales para la compra de patrullas y equipamiento, recursos que hoy son concentrados por el gobierno central. «No se puede pedir resultados si nos quitan las herramientas. Fortalecer a los municipios es la clave, no desaparecerlos», enfatizó.
El mensaje del alcalde se convierte así en un golpe político directo a la narrativa oficial, demostrando que, a pesar de carecer del «estado de fuerza deseado», su corporación es un pilar fundamental en la contención del delito en la capital michoacana. Mientras la Guardia Civil enfrenta cuestionamientos por su efectividad, Morelia se erige como un ejemplo de que la seguridad local, bien gestionada, supera con creces a la estrategia federal.













