Apatzingán, Michoacán, 7 de julio de 2026.- En un giro escalofriante que remece la tranquilidad de la tierra caliente, la Fiscalía General del Estado ha logrado encarcelar al presunto sicario de su propia familia. Se trata de Misael “N”, un hombre que, según las pesquisas, disparó a traición por la espalda a su hermano Noé “N”, convirtiendo un corral de ordeña en la escena de un ajuste de cuentas fratricida.
Las indagatorias revelan que la mañana del 19 de junio, mientras la víctima realizaba labores rutinarias en el rancho familiar, el sospechoso irrumpió en el área de corrales con un arma de fuego. Sin mediar palabra, accionó el arma contra su propio consanguíneo, hiriéndolo de gravedad y arrebatándole la vida en el acto. El móvil que habría desencadenado este ataque a sangre fría fueron viejas rencillas personales entre ambos.
El presunto homicida intentó huir del lugar, pero la rápida reacción de los trabajadores del rancho frustró su fuga. Los empleados lo retuvieron en el sitio y lo entregaron directamente a personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), quienes lo pusieron a disposición de la Fiscalía Regional, evitando así que la justicia por mano propia se consumara.
Tras un análisis de los datos de prueba presentados por el Ministerio Público, el Juez de Control determinó vincularlo a proceso por el delito de homicidio en razón de parentesco. Pero la medida más contundente fue la imposición de prisión preventiva oficiosa, una orden que asegura que Misael “N” permanecerá tras las rejas durante todo el tiempo que dure el proceso, sin posibilidad de fianza.
La Fiscalía ha recibido un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria, tiempo en el que se buscará esclarecer si detrás de este crimen familiar existen más oscuros secretos. La dependencia estatal subrayó su férreo compromiso con la persecución de todo atentado contra la vida en la región, dejando claro que, en Michoacán, ni la sangre se salva de la acción de la justicia.













