Morelia, Michoacán, 2 de julio de 2026.- La Fiscalía General del Estado (FGE) sumó este jueves un nuevo eslabón a la cadena de detenciones por el caso Arantepacua, al concretar la captura de Franco «N», el octavo implicado en los violentos hechos ocurridos en abril de 2017 en esa comunidad del municipio de Nahuatzen.
En conferencia de prensa encabezada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, el vicefiscal de Inteligencia e Investigación Criminal, Israel Vega Rodríguez, confirmó que la aprehensión del sujeto se ejecutó el pasado 27 de junio en un operativo coordinado entre la FGE y la Unidad Antisecuestro y Antiextorsión de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Franco «N» ya fue presentado ante un juez de control, quien lo vinculó a proceso, con lo que se convierte en el octavo detenido en el marco de esta pesquisa que mantiene en vilo a la región purépecha desde hace más de nueve años.
La ola de capturas, que comenzó el 21 de abril y se extendió hasta el 27 de junio, incluye a Ricardo «N», Mauricio «N», Juan Carlos «N», Jorge «N», Bulmaro «N», Marco Antonio «N», Azahel «N» y ahora Franco «N». Todos ellos enfrentan una investigación profunda por su probable participación en delitos de alto impacto: homicidio calificado, abuso de autoridad, fabricación de datos de prueba para incriminar a una persona y tortura.
El vicefiscal Vega Rodríguez subrayó que el avance en el caso es producto de un trabajo de inteligencia y colaboración interinstitucional, y destacó que las investigaciones continúan abiertas, por lo que no se descartan más detenciones en los próximos días.
Desde el Palacio de Gobierno, las autoridades estatales refrendaron su compromiso con el esclarecimiento total de los hechos. «No habrá impunidad para quienes resulten responsables», sentenció el titular de la FGE al dar a conocer el informe, en un mensaje que busca enviar una señal de firmeza ante la exigencia de justicia que prevalece entre los habitantes de la zona.
Mientras los ocho implicados permanecen a disposición de la autoridad judicial, la FGE reiteró que el expediente sigue en proceso de integración y que se analizan todas las líneas de investigación para deslindar responsabilidades, sin importar el nivel de influencia de los señalados.
El caso Arantepacua, que estremeció a la comunidad indígena en 2017, vuelve así a los reflectores nacionales, no por la violencia del hecho en sí, sino por la contundencia de una respuesta institucional que, por ahora, suma ocho detenidos y un proceso judicial en marcha, en lo que se perfila como uno de los operativos de mayor envergadura en la entidad durante el presente año.













