Morelia, Michoacán, 25 de junio de 2026.– En un escenario de marcada tensión institucional y con un evidente desafío a la jerarquía universitaria, el abogado Carmelo Domínguez Mota retomó este jueves sus funciones al frente de la Dirección de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana (UMSNH), respaldado por una orden del Juzgado Séptimo de Distrito, pero sin la presencia de la rectora Yarabí Ávila González ni de ningún otro representante del gobierno universitario.
La restitución se da tras una semana de haber sido separado de su cargo por la administración central, bajo el argumento de incurrir en supuestos actos políticos electorales. Sin embargo, el Juzgado Séptimo de Distrito concedió la suspensión provisional dentro del juicio de amparo 796/2016, ordenando su reincorporación inmediata. No obstante, el acto protocolario de restitución no pudo realizarse en la oficina de la Dirección, ya que LA AUTORIDAD NICOLAITA SE NEGÓ A DAR LA CARA, dejando un vacío de poder que Domínguez Mota decidió llenar por su cuenta.
“En teoría, desde que se emitió la suspensión provisional del acto, YO ESTARÍA RESTITUIDO EN TODAS MIS FUNCIONES. Sin embargo, habrá que hacer las cosas con respeto, cuidando las formas y esperar a que sea la propia autoridad también la que venga a darme el juicio”, declaró el funcionario, quien esperó casi una hora la llegada de la rectora o del secretario general, sin obtener respuesta.
Ante la AUSENCIA DELIBERADA DE LAS ALTAS AUTORIDADES, Domínguez Mota decidió reanudar sus labores desde LA SUBDIRECCIÓN DE LA FACULTAD, EVITANDO INGRESAR A LA OFICINA PRINCIPAL PARA NO GENERAR UN ENFRENTAMIENTO DIRECTO, aunque dejando claro que el poder judicial prevalece sobre la decisión administrativa. Esta acción se interpreta como un rechazo tácito a la política de control ejercida por Rectoría y un recordatorio de que los derechos laborales y constitucionales del académico están por encima de las sanciones discrecionales.
El hecho de que la máxima autoridad universitaria no haya acudido al llamado de la justicia federal evidencia la fractura interna que vive la Casa de Hidalgo, donde las decisiones políticas parecen estar por encima del Estado de Derecho. Mientras la UMSNH mantiene el hermetismo, el ambiente en la Facultad de Derecho es de expectativa, pues se prevé que este pulso político entre el Poder Judicial y el gobierno de la universidad marque un precedente en la autonomía universitaria y el respeto a las determinaciones judiciales.













