Apatzingán, Michoacán, 19 de junio de 2026.- El horror llegó sin previo aviso esta mañana a la carretera Apatzingán-El Guayabo, cuando una mina terrestre estalló con brutal violencia al paso de una camioneta en la que viajaban dos trabajadores del campo. El saldo: dos cortadores de limón heridos, uno de ellos con el pie derecho prácticamente destrozado, que los médicos ya evalúan amputar.
Las víctimas, identificadas como Leonel Arturo G., de 38 años, y Eliseo S., de 25, fueron lanzadas contra el pavimento por la fuerza de la detonación. El primero de ellos lucha por conservar su extremidad, mientras que el segundo, aunque estable, sigue bajo observación médica en el Hospital Regional de Apatzingán, adonde fueron trasladados desesperadamente por un particular que los auxilió en el lugar.
El ataque, que mantiene en vilo a la comunidad agrícola de la región, ocurrió antes de llegar a la localidad de El Guayabo, una zona que en los últimos meses ha sido escenario de creciente violencia. Los cortadores de limón, trabajadores esenciales en una de las principales actividades económicas del estado, quedaron ahora en el centro de una espiral de peligro que nadie anticipó.
Las autoridades ya investigan quiénes colocaron el explosivo, aunque hasta el momento no hay detenidos ni versiones oficiales que expliquen el móvil de este atentado que estremece a los pobladores de la colonia Rubén Romero, de donde son originarias ambas víctimas.
Mientras los peritajes continúan, el miedo recorre la carpintería de los campos limoneros y el eco de la explosión resuena como un nuevo capítulo de la violencia que azota a Michoacán.













