Aquila, Michoacán, 13 de abril de 2026.- El crucero que conduce a la localidad de Huizontla, en el municipio de Aquila, se convirtió esta mañana en una escena de terror y abandono oficial. Un perito de la Fiscalía General del Estado (FGE) fue ejecutado y un elemento de la Policía de Investigación (PDI) resultó herido después de que civiles armados los atacaran de forma cobarde y directa, mientras los servidores públicos se dirigían a sus labores completamente desarmados y tras haber disfrutado de su periodo de descanso.
El momento de la emboscada, relatado por fuentes extraoficiales, evoca una emboscada: los agentes circulaban sin sospechar el peligro cuando recibieron las ráfagas de disparos. El perito, cuya identidad aún no ha sido revelada, cayó sin vida al instante. Un agente de la PDI, bañado en su propia sangre, logró sobrevivir milagrosamente; las heridas, aunque graves, no ponen en riesgo su vida. Un tercer elemento salió ileso, pero marcado de por vida por la imagen de sus compañeros cayendo.
“Venían tranquilos, de regreso a trabajar. No portaban armas. Esto no fue un enfrentamiento, fue una ejecución”, me susurra un vecino del lugar, que prefirió guardar anonimato por miedo a represalias.
La reacción oficial no se hizo esperar, pero ¿será suficiente? La FGE activó de inmediato un operativo de búsqueda y castigo en coordinación con la Secretaría de Marina (SEMAR), la DEFENSA, la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Patrullas, y helicópteros peinan la zona montañosa de Aquila en busca de los responsables sin resultados al momento.























