Coalcomán, Michoacán, 6 de noviembre de 2026.- Después de años de silencio y dolor, la justicia alcanzó a un hombre que, según la investigación, convirtió el hogar en el lugar de mayor peligro para sus hijas. La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE), a través de la Fiscalía Regional de Coalcomán, detuvo a Rafael “N”, campesino señalado como presunto responsable de abuso sexual y violación equiparada en agravio de sus dos hijas, quienes tenían 12 años de edad cuando comenzaron las agresiones.
De acuerdo con los datos de prueba que integran la carpeta de investigación, en 2018 el hombre habría llevado a su primera hija a un cerro, donde la agredió sexualmente de manera reiterada hasta que la menor cumplió 13 años.
El caso de la segunda víctima es igualmente estremecedor. Las indagatorias establecieron que en 2017 el investigado realizó tocamientos en su contra de forma repetida, conducta que se prolongó durante un año, hasta que la ofendida cumplió 13 años de edad.
Las dos jóvenes, quienes debieron soportar estos hechos durante la etapa más vulnerable de su infancia, finalmente encontraron la fortaleza para romper el silencio. Se presentó la denuncia ante el agente del Ministerio Público de la Fiscalía Regional de Coalcomán, que integró la carpeta de investigación y realizó las diligencias que permitieron establecer la probable participación de Rafael “N”.
Con las pruebas reunidas, la Fiscalía solicitó una orden de aprehensión, misma que fue concedida por la autoridad judicial y cumplimentada, lo que permitió llevar tras las rejas al presunto agresor.
El detenido fue puesto a disposición de la autoridad jurisdiccional correspondiente, que será la encargada de resolver su situación legal. Cabe recordar que toda persona es considerada inocente hasta que un juez dicte sentencia en su contra.
Con esta captura, la FGE ratificó su compromiso de llevar ante la justicia a toda persona que atente contra el bienestar y la integridad de niñas, niños y adolescentes en Michoacán.
Este caso es un recordatorio de que la violencia sexual infantil ocurre con frecuencia dentro del propio entorno familiar, y de que la denuncia, aun después de muchos años, puede abrir el camino a la justicia. Ante cualquier sospecha de abuso contra un menor, la sociedad está llamada a denunciar ante las autoridades.














