Indaparapeo, Michoacán, 28 de octubre de 2026.- El ataque armado registrado el pasado 28 de octubre en este municipio dejó como saldo dos personas sin vida: el regidor priista Adán y su esposa, identificada como Martha. Un tercer lesionado, Jesús, hijo de la pareja, sobrevive, de acuerdo con información preliminar.
La agresión se registró sobre la calle Prolongación de Bravo, cerca de la calle Venustiano Carranza, en la comunidad Colonia Del Triunfo. Vecinos de la zona alertaron a las autoridades a través del número de emergencias 911.
Al sitio arribaron policías municipales y elementos de seguridad de municipios colindantes, así como paramédicos, quienes confirmaron el deceso de la mujer. Los socorristas brindaron atención a los dos heridos y los trasladaron a un hospital, donde Adán perdió la vida mientras era atendido por personal médico, mientras que Jesús permanece con vida.
Adán se desempeñaba como regidor de Desarrollo y Obras Públicas, Transparencia y Acceso a la Información Pública del ayuntamiento de Indaparapeo.
Hasta el momento, se desconoce el móvil del ataque. La zona fue acordonada y se dio aviso a la Fiscalía General del Estado (FGE), cuyo personal de la Unidad de Servicios Periciales y Escena del Crimen (USPEC) inició las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos.
PRI condena el crimen y exige una investigación inmediata
A través de un posicionamiento, el PRI Michoacán condenó enérgicamente el ataque y lo calificó como un acto cobarde en contra de su militante. El partido sostuvo que, a la falta de recursos para los municipios, se suman los altos niveles de violencia e inseguridad que avanzan sin control en Michoacán y el resto del país, ante la inacción e incluso complicidad de los gobiernos, según su postura.
El instituto político exigió a las autoridades una investigación inmediata para que el asesinato no quede impune y se castigue a los responsables. Asimismo, expresó su solidaridad con la familia, los seres queridos y la militancia del municipio, vecino de la capital michoacana, en este momento de dolor, y concluyó con el pronunciamiento: “Michoacán ya no aguanta y merecemos vivir sin miedo”.













