Apatzingán, Michoacán, 20 de octubre de 2026.- En una región marcada por la alta incidencia delictiva, la Guardia Nacional abrió sus puertas para difundir un conocimiento que, en situaciones críticas, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte: la medicina táctica. El capitán segundo de Sanidad, Emilio Morales López, licenciado en urgencias médicas prehospitalarias, explicó que cualquier ciudadano puede aprender estas técnicas y que la corporación ofrece cursos y talleres gratuitos para quien desee capacitarse.
Desde el primer cuadro de Apatzingán y una las instalaciones improvisadas que ofreció la 45 Coordinación de Unidad de la Guardia Nacional, el oficial detalló el contenido del botiquín individual que porta cada elemento de la corporación y del Ejército, y el protocolo que rige su uso, conocido por la nemotecnia MARCH.
EL PROTOCOLO MARCH: CINCO PASOS PARA SALVAR UNA VIDA
Morales López explicó que la medicina táctica es la rama de la medicina de urgencias que se aplica en zonas de alto riesgo o bajo fuego, y que su protocolo se divide en cinco fases. En una Urgencia entre personal militar y en una urgencia por herida de cualquier índole; La primera, la M, corresponde a la hemorragia masiva y es la prioridad. Se controla con torniquete en brazos o piernas; en el tórax no se aplica, pues los elementos portan chaleco balístico.
La segunda fase, la A, se refiere a la vía aérea. Se verifica que no exista obstrucción, y en pacientes inconscientes la causa más frecuente es la lengua, por lo que se realiza tracción mandibular y se coloca una cánula nasofaríngea. La tercera, la R, es la respiración, y consiste en controlar la función pulmonar mediante parches que sellan las heridas de entrada y salida del proyectil.
La cuarta, la C, corresponde a la circulación: se establece una vía permeable para reponer líquidos, ante la pérdida masiva de sangre que provoca una herida de arma de fuego. Finalmente, la H atiende la hipotermia mediante una manta térmica, ya que el paciente que pierde sangre pierde también temperatura corporal.
LA PÉRDIDA DE SANGRE, PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE
El capitán subrayó que la principal causa de muerte en campos hostiles es la pérdida de sangre, por lo que el conocimiento de estas técnicas resulta valioso para la población, tanto para auxiliar a otra persona como para aplicárselo a uno mismo.
Para estimar la gravedad de una hemorragia, el personal de sanidad se basa en dos indicadores: qué tan manchada está la ropa o el uniforme del herido y el charco de sangre alrededor del paciente. Entre los signos del estado de choque, mencionó la pérdida de conciencia, el pulso débil y la piel pálida, y precisó que un paciente que pierde más de un litro y medio de sangre tiende a perder el conocimiento.
DURANTE EL TRASLADO A UN HOSPITAL, indicó, es indispensable informar la hora exacta en que se colocó el torniquete, dato que permite a los médicos calcular el tiempo que lleva puesto y definir el tratamiento.
MEDIOS DE FORTUNA Y REGLA DE ORO: EL TIEMPO
El oficial recalcó que esta disciplina no es exclusiva de militares. Su diseño contempla situaciones como sismos, donde el material escasea, por lo que en ausencia de torniquete pueden utilizarse un cinturón, una playera o una camisa.
Sobre la importancia de la coordinación con los hospitales, afirmó que la regla de oro es el tiempo: una hemorragia en pierna que no se controla en 20 minutos implica una pérdida de sangre considerablemente mayor. Por ello, el objetivo es que el paciente sea recibido de inmediato en el área hospitalaria.
DISTANCIAS DE SEGURIDAD: LLAMADO A LA CIUDADANÍA
Ante la práctica común de curiosos, incluso menores de edad, que se acercan a las escenas de emergencia para tomar fotografías con sus teléfonos, Morales López pidió respetar los perímetros. Cuando hay fuego activo, nadie debe acercarse a menos de 50 metros; en zona controlada, la distancia mínima es de 20 metros, lo que permite trabajar sin obstaculizar las labores ni alterar el lugar de los hechos.
Explicó además que la PRIORIDAD DEL PERSONAL DE SANIDAD ANTE UNA AMENAZA ACTIVA ES SU PROPIA SEGURIDAD y las indicaciones del comandante, pues de lo contrario “en lugar de ser un paciente ya seríamos dos”. La zona de atención se clasifica en roja (con fuego activo), amarilla (fuego reducido) y verde (ambiente controlado).
Respecto a la preparación emocional, el militar citó el lema “despacio que llevo prisa” y dijo que apegarse al procedimiento establecido es la clave para actuar bajo presión.
CURSOS ABIERTOS PARA CIUDADANOS, ORGANIZACIONES Y UNIVERSIDADES
El capitán informó que grupos de ciudadanos, organizaciones civiles, universidades y escuelas superiores pueden solicitar capacitación en medicina táctica y primeros auxilios. Serán recibidos en las instalaciones de la Guardia Nacional en Agua Buena, municipio de Apatzingán, o en la 43 Zona Militar, donde, según dijo, el adiestramiento es constante y se imparten talleres y cursos de manera permanente.
Finalmente, aclaró que el término “sanidad” se utiliza en el Ejército, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea para agrupar a médicos, odontólogos, enfermeras y auxiliares, y que su función es la misma que realizan Cruz Roja y Protección Civil.
“Estamos a sus órdenes”, expresó el capitán, quien reiteró la invitación a la ciudadanía para acercarse y conocer más sobre este trabajo.













