Apatzingán, Michoacán, 5 de octubre de 2026.- Al frente de un gobierno que por primera vez en la historia encabeza una mujer, la presidenta municipal Fanny Arreola Pichardo anunció ante representantes de los medios de comunicación la separación inmediata del cargo del secretario de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Servicios Municipales, luego de que el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) determinara que existió violencia política contra las mujeres en razón de género en perjuicio de una regidora del Ayuntamiento.
Acompañada de integrantes de su gabinete, entre ellos titulares de la Secretaría del Ayuntamiento, Finanzas, Desarrollo Rural y la dirección de Ferias, la alcaldesa fue categórica: en su administración no hay lugar para el acoso, el maltrato ni la vulneración de los derechos de las mujeres.
Arreola Pichardo precisó que la resolución del Tribunal, dentro del expediente TEEM-PES-VPMG-007/2026, no obliga al Ayuntamiento a destituir al funcionario. Sin embargo, afirmó que decidió removerlo por congruencia con las causas que ha abanderado. «Por determinación propia», el servidor público dejó de formar parte de la administración a partir de las 9:00 horas de este lunes.
«En mi administración, encabezada por una mujer, no hay lugar para la vulneración de sus derechos», expresó la alcaldesa, quien además habló desde su experiencia como mujer y madre de familia al señalar que ha sufrido «en carne propia» el machismo y la misoginia que aún prevalecen en distintos sectores de la sociedad.
De acuerdo con la resolución, el TEEM tuvo por acreditados actos de violencia verbal, física y psicológica, por lo que la conducta fue calificada como grave especial. Los hechos ocurrieron el 28 de enero en la sala Noé Villanueva del Río, el salón de Cabildo.
Entre las medidas ordenadas destaca una disculpa pública, para lo cual se vincula a la presidenta municipal y al secretario del Ayuntamiento a convocar, en un plazo de cinco días hábiles contados a partir de la notificación, a una sesión de Cabildo con ese único punto en el orden del día. Asimismo, el Cabildo deberá vigilar el cumplimiento de lo ordenado en el ámbito de sus atribuciones, y el Ayuntamiento tendrá que diseñar e implementar cursos de capacitación y sensibilización en materia de violencia contra las mujeres. La resolución también contempla la inscripción del responsable en los registros estatal y nacional correspondientes.
La presidenta municipal sostuvo que se enteró de los hechos por redes sociales y que, al día siguiente hábil, solicitó por oficio a la Contraloría Municipal iniciar las investigaciones correspondientes, documento que, afirmó, puede comprobar. Explicó que durante todo este tiempo, de enero a la fecha, se abstuvo de hacer declaraciones públicas porque el caso debía atenderse «con responsabilidad, sin indiferencia y dejando la política de lado».
El anuncio se produce después de que, el pasado 1 de octubre, el Cabildo de Apatzingán abordara el cumplimiento de la resolución del TEEM sin que en esa sesión se aprobara el punto correspondiente.
Arreola Pichardo informó que no se darán a conocer los nombres de la parte demandante ni del demandado, con el fin de evitar la revictimización. Agregó que el exfuncionario tiene derecho a impugnar la resolución del Tribunal, pero deberá hacerlo en su calidad de ciudadano, ya separado de funciones administrativas.
Respecto a la operación del área, la alcaldesa indicó que no se ha designado un sustituto y que quedará como encargado de despacho quien sigue en la jerarquía escalafonaria de la dependencia. Se dijo convencida de que existen «todas las condiciones» para continuar sin afectaciones los trabajos de Obras Públicas.
MENSAJE A LAS MUJERES DE APATZINGÁN
Al cierre de su mensaje, la presidenta municipal dirigió un llamado a las apatzinguenses: «CUENTAN CON UNA PRESIDENTA QUE LAS ESCUCHA Y QUE CONOCE DE PRIMERA MANO LO QUE NOS DUELE». Reiteró que actuará siempre dentro del marco de la ley para defender el respeto, la igualdad y una vida libre de violencia.
«Seguiremos construyendo un municipio donde el respeto no sea un discurso, sino una forma de gobierno», concluyó.













