Charo, Michoacán, 30 de julio de 2026.– En un operativo relámpago que estremeció los cimientos del Centro Penitenciario «David Franco Rodríguez», autoridades de los tres niveles de gobierno lograron un decomiso histórico que revela la sofisticación con la que operan las redes delincuenciales desde el interior de la prisión. Durante la inspección sorpresa, los agentes no solo aseguraron droga y armas, sino que incautaron dos dispositivos de internet satelital Starlink, un hallazgo que enciende todas las alarmas de inteligencia.
El cateo, ejecutado en las instalaciones ubicadas sobre la carretera Morelia-Cumbres, dejó al descubierto un arsenal de objetos prohibidos que iban más allá de lo habitual. Los uniformados se toparon con un verdadero centro de operaciones clandestino, donde la tecnología de punta se mezclaba con elementos de control carcelario. Entre el botín asegurado destacan 11 equipos telefónicos, 7 dispositivos Wifi, 89 memorias de almacenamiento, una computadora, una pantalla y dos controles de Xbox, lo que sugiere que los internos mantenían una red de comunicación y entretenimiento de alto nivel.
Pero lo que realmente conmocionó a los investigadores fue el hallazgo de los dos módems Starlink, cuya capacidad de proporcionar internet de alta velocidad vía satélite representa un riesgo mayúsculo para la seguridad nacional, ya que permitiría a los reclusos coordinar acciones delictivas desde la celda sin depender de las antenas convencionales. A esto se sumaron 62 objetos punzocortantes, 20 cadenas y tres herramientas, evidencias claras de que la violencia y la preparación de motines estaban a la orden del día.
El operativo también arrojó cinco dosis de marihuana, así como un listado interminable de artículos de lujo y control: 60 encendedores, 16 relojes, seis ventiladores, siete cinturones, nueve pares de zapatos y hasta un masajeador, lo que retrata un estilo de vida privilegiado para ciertos internos, muy lejos de la reinserción social que promete la ley.
Todo el material asegurado fue puesto a disposición de la autoridad competente, quien ya inició las investigaciones para determinar cómo ingresaron estos equipos de alta tecnología y quiénes son los responsables de facilitar esta infraestructura criminal desde el exterior. Las autoridades no descartan que detrás de este decomiso se encuentren vínculos con células delictivas que operan fuera del penal, por lo que se esperan más cateos y la posible separación de los custodios involucrados en este boquete de seguridad.













