Morelia, Michoacán, 25 de mayo de 2026.– En un claro mensaje de disciplina y contención de posibles fisuras internas, el senador de Morena, Raúl Morón Orozco, compareció este lunes para llamar a “cerrar filas” en torno a la figura de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en lo que se interpreta como una estrategia política para blindar al Ejecutivo federal frente a presiones opositoras y mantener cohesionado al movimiento en el estado.
A nombre del Bloque en Defensa de los Principios y Valores de la 4T, Morón advirtió que “la soberanía nacional y el Estado de derecho no son negociables”, un discurso que, en el contexto político actual, busca posicionar a la militancia morenista como fuerza de contención frente a cualquier embate judicial, legislativo o de organizaciones críticas al gobierno federal.
El senador adelantó que Michoacán acatará de manera irrestricta el llamado presidencial de salir a las plazas públicas el próximo 31 de mayo, movilizando a sus bases en las 32 capitales del país. “La Presidenta no está sola. El pueblo la acompaña de forma irrestricta”, sentenció.
Más allá de la retórica patriótica, el anuncio revela una jugada política calculada: utilizar la movilización social como mecanismo de presión y respaldo explícito al Ejecutivo, en un momento donde la oposición ha intensificado sus cuestionamientos en materia de seguridad, economía y autonomía de poderes.
Morón anticipó que, instruido por la dirigencia nacional de Morena, se convocará a una segunda movilización en defensa de la soberanía, con despliegue estatal a cargo de su bloque. Con ello, el senador no solo refrenda su lealtad a Sheinbaum, sino que también se perfila como uno de sus principales operadores políticos en la región, en un año clave para las definiciones internas del partido.
El mensaje es claro para aliados y adversarios: en Michoacán, la unidad en torno a la Presidenta es forzosa, y las plazas serán el termómetro de la capacidad de movilización del oficialismo.












