Apatzingán, Michoacán, 19 de marzo de 2026.- En un golpe certero que retumba en ambos lados de la frontera, elementos de la Guardia Civil (GC) y la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron en este municipio a un prófugo de la justicia estadounidense que había logrado lo impensable: fugarse de una prisión en Texas.
El sujeto, originario de Los Ángeles, California, se creía a salvo en territorio michoacano, pero su historial delictivo lo delató. Durante los patrullajes estratégicos del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, los agentes realizaron una inspección de rutina al sospechoso. Al consultar sus antecedentes en plataformas internacionales, saltó la alerta máxima: contaba con una orden de captura activa por evasión de un centro penitenciario en Estados Unidos.
Lo que para muchos pasaría desapercibido, para las fuerzas de seguridad fue el rastro que llevó al fulminante aseguramiento de este evadido que intentaba borrar su rastro en el país.
Tras su detención, el fugitivo fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes, quedando a la espera de los trámites de extradición que definirán su futuro. La operación demuestra que ni la distancia ni la simulación son suficientes para esconderse de la justicia.

























