Ciudad de México, 25 de Febrero de 2026. – En una votación que resonó como un terremoto en el mundo empresarial y como un suspiro de alivio para millones de familias, el Congreso de México aprobó este martes una reforma constitucional que REDUCE DE MANERA GRADUAL LA JORNADA LABORAL DE 48 A 40 HORAS SEMANALES. El dictamen, que modifica el artículo 123 de la Constitución, fue dado a conocer por el diputado federal José Luis Cruz Lucatero, quien calificó el momento como un parteaguas en la historia laboral del país.
«Este es un paso histórico que FORTALECE EL DERECHO AL DESCANSO y mejora la calidad de vida de las y los trabajadores», declaró el legislador, visiblemente satisfecho por el avance que ALINEA A MÉXICO CON LOS ESTÁNDARES INTERNACIONALES en materia de derechos laborales.
¿CÓMO Y CUÁNDO EMPIEZA?
Lejos de ser un cambio abrupto, la reforma plantea una IMPLEMENTACIÓN PROGRESIVA que iniciará en 2026 y culminará en 2030. Este periodo de transición, según explicó Cruz Lucatero, busca permitir una adaptación ordenada para todos los sectores productivos. Sin embargo, la clave que ha desatado el fervor entre la clase trabajadora es una promesa de hierro: la reducción de horas NO IMPLICARÁ DISMINUCIÓN DE SUELDOS, SALARIOS NI PRESTACIONES.
EL FIN DEL ABUSO: NUEVAS REGLAS PARA HORAS EXTRA
La reforma no solo recorta la jornada regular, sino que también redefine los límites de la explotación laboral. Se establece un MÁXIMO DE 12 HORAS EXTRAORDINARIAS POR SEMANA. En caso de que un patrón se exceda de este límite, la ley es tajante: DEBERÁN PAGARSE CON UN 200 POR CIENTO ADICIONAL. Además, en un gesto de protección hacia los más vulnerables, se PROHÍBE DE MANERA TERMINANTE EL TRABAJO EXTRAORDINARIO PARA MENORES DE 18 AÑOS.
Cruz Lucatero destacó que esta medida no solo regala tiempo, sino que IMPULSA LA PRODUCTIVIDAD y el bienestar familiar. «Tener dos días completos de descanso no es un lujo, es una necesidad para una sociedad que busca ser más eficiente y feliz», sentenció.
Con esta aprobación, México da un golpe sobre la mesa y deja atrás una jornada laboral de 48 horas que databa de otro siglo, demostrando que es posible crecer económicamente mientras se devuelve lo más importante a los trabajadores: su tiempo.























