Apatzingán, Michoacán, 15 de febrero de 2026.- En el corazón de la Tierra Caliente, la dirigente juvenil de Morena, Paola Castañeda Rincón, escenificó este fin de semana un movimiento político de alto calado al unir fuerzas de manera formal con el Senador Raúl Morón Orozco, bajo el compromiso de una «Transformación Sin Tregua».
La reunión, que congregó a decenas de simpatizantes y liderazgos locales, sirvió para consolidar una alianza que, según los asistentes, había estado «en espera» desde el 2021. En el acto, Morón Orozco, arropado por los presentes, hizo un llamado a la cohesión interna, destacando que la unidad es el «arma secreta» para arrasar en el estado.
Sin embargo, fue el mensaje de Castañeda Rincón el que encendió los ánimos de la militancia. Con un discurso de marcado tono confrontativo, la también conocida como «la voz firme de la Fidelidad a la 4T» advirtió que «esto no es un juego» y que el movimiento está listo para «romper con el viejo régimen» desde las trincheras del pueblo. «No vamos a dar ni un paso atrás. La 4T camina con la gente y vamos a transformar Apatzingán», exclamó la lideresa, desatando una ovación entre aplausos de los asistentes.
El momento cumbre de la jornada dejó ver la radicalización del discurso territorial: con el puño en alto, los asistentes lanzaron una advertencia directa a sus adversarios, proclamando que cuentan con una «unidad inquebrantable y trabajo rudo».
La asamblea no solo refrendó el respaldo de Castañeda Rincón al trabajo legislativo de Morón, a quien definió como «el ejemplo a seguir como integrante de la 4T» necesario para la Michoacán, sino que también evidenció que, lejos de los reflectores de la capital, los liderazgos juveniles y territoriales están tejiendo una red que promete sacudir el tablero político rumbo a las próximas definiciones electorales.






















