Uruapan, Michoacán, 29 de enero de 2026.– En una operación que dejó al descubierto un «brillante» negocio en plena calzada, elementos del Agrupamiento Forestal y Ambiental de la Guardia Civil, junto con la Profepa, interceptaron una camioneta pick-up que transportaba nada más y nada menos que 420 kilos de carbón de encino sin papeles. Es decir, casi media tonelada de «pasión por la parrilla» sin justificar su procedencia.
El hallazgo se produjo sobre la céntrica calzada Benito Juárez, donde los agentes, seguramente alertados por el intenso aroma a futuro asado ilegal, detectaron 30 costales de carbón que viajaban sin la más mínima documentación que acreditara su origen legal. Al parecer, al conductor no le bastó con decir «lo traigo para una carnita asada con los cuates».
Cabe recordar que transportar, almacenar o vender productos forestales sin permisos no es un simple descuido administrativo; puede constituir un delito ambiental, vinculado a la tala clandestina y la explotación salvaje de los bosques. Sin embargo, alguien decidió jugársela, cargando la camioneta como si fuera a surtir a todas las taquerías de la ciudad en un solo viaje.
Al no poder «prender» ningún documento válido, tanto el vehículo como su candente cargamento fueron asegurados y puestos a disposición de la Profepa. Ahora, las autoridades tendrán que «avivar» la investigación para determinar responsabilidades y averiguar si este carbón era el «ingrediente secreto» de algún lucrativo y oscuro negocio.
Mientras tanto, Uruapan demuestra que no solo es la capital del aguacate: también es escenario donde el negocio forestal ilegal se pone… que arde.























