Apatzingán, Michoacán, 18 de mayo de 2026.- En un contexto donde las comunidades rurales suelen quedar en el olvido, el Síndico Municipal, Francisco Aguilar Rodríguez, se ha convertido en uno de los pocos servidores públicos que realmente está al pendiente de las necesidades del campo. Su trabajo constante y cercano con la gente de localidades como Cofradía demuestra un compromiso que pocos han asumido con la misma responsabilidad.
Una de las gestiones más recientes y urgentes que encabeza Aguilar Rodríguez es la búsqueda de solución para el suministro de agua en Cofradía, donde se encuentra gestionando la instalación de paneles solares para la bomba de agua, una alternativa sustentable que permitirá garantizar el acceso al líquido vital sin depender de la red eléctrica convencional.
Entre las múltiples acciones que realiza de manera continua, destacan:
- GESTIONES DIRECTAS ANTE DEPENDENCIAS ESTATALES Y FEDERALES para canalizar recursos y atención prioritaria a las comunidades.
- SOLICITAR PERSONAL DE ALUMBRADO PÚBLICO para que llegue a las localidades rurales que por años han carecido de este servicio básico.
- EXIGIR LA ATENCIÓN DE CAMINOS SACA COSECHAS, fundamentales para que los productores puedan sacar sus cultivos y evitar pérdidas económicas.
- ORGANIZAR FERIAS DE SALUD en las comunidades, llevando servicios médicos, consultas y medicamentos gratuitos a quienes más lo necesitan.
- ENTREGAR APOYOS DIRECTOS A PERSONAS en situación vulnerable, sin intermediarios, asegurándose de que la ayuda llegue a quien realmente la requiere.
- REALIZAR VISITAS COMUNITARIAS EN FECHAS SIMBÓLICAS, como el Día de Reyes y el Día de las Madres, llevando detalles y momentos de alegría a las familias rurales.
“Soy de las pocas personas que trata de estar al pendiente de las necesidades de la zona rural”, afirmó el Síndico, dejando claro que su labor no se limita al escritorio, sino que se vive en cada gestión, recorrido y acción concreta en el territorio.
Con estas y otras iniciativas, Francisco Aguilar Rodríguez reafirma su compromiso con la gente del campo, demostrando que la cercanía y la acción son el verdadero camino para transformar Apatzingán desde sus raíces.













