Múgica, Michoacán, 4 de abril de 2026.– Una tarde de convivencia familiar terminó en una pesadilla irreversible. Itan Jared, un niño de apenas 4 años, perdió la vida tras ingresar al río El Capirio y desaparecer bajo el agua sin que sus seres queridos pudieran evitarlo.
Lo que comenzó como un día de campo, terminó en una desgarradora escena de rescate fallido. Testigos relataron que el menor jugaba cerca de sus familiares cuando, en un descuido fatal, entró al río y se esfumó de su vista.
Pasaron más de 60 minutos de angustiosa búsqueda hasta que un civil logró localizarlo y sacarlo del agua sin signos vitales.
Una hora perdida que pudo ser vital.
Paramédicos que llegaron al sitio intentaron reanimarlo con maniobras de RCP, pero todo fue inútil. El pequeño ya no respondió.
El cuerpo de Itan fue identificado más tarde dentro de un vehículo, después de haber sido rescatado del agua. Personal de la Fiscalía de Michoacán realizó el levantamiento del cadáver y lo trasladó al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para la necropsia de ley.
La familia, destrozada, espera ahora la entrega del cuerpo para darle el último adiós.



























