Apatzingán, Michoacán , 1 de abril de 2026.- Una tarde de terror se vivió en la comunidad de Palo Alto, cuando un comando de al menos 20 civiles armados atacó a sangre fría a los elementos de la B.O.I. (Brigada de Operaciones Especiales) durante un operativo de vigilancia. El saldo es un hombre abatido, cuyo cuerpo quedó tendido en la escena del crimen… junto a un rifle de alto poder.
Los hechos ocurrieron a las 18:30 horas de este miércoles, cuando efectivos de la Sedena, la Guardia Nacional y la Policía Municipal realizaban recorridos de vigilancia en la zona. De repente, el operativo se convirtió en una zona de guerra: los agresores, fuertemente armados, dispararon sin previo aviso contra los agentes, desatando un intenso enfrentamiento a balazos.
El caos se apoderó del poblado mientras los cuerpos de seguridad repelían la agresión. Tras el intercambio de disparos, las fuerzas castrenses aseguraron la zona, pero el escenario era desolador: un civil yacía sin vida, vestido con pantalón de mezclilla, camisa negra de manga larga y botas tácticas. Su identidad aún es un misterio.
De inmediato, la Fiscalía General del Estado acudió al lugar para iniciar las diligencias. El cuerpo, de aproximadamente 35 a 40 años, complexión regular y tez morena clara, fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde permanece en calidad de desconocido.
Lo más grave: civiles armados, organizados como un comando, desafiaron a las fuerzas de élite en pleno operativo. Un hecho que alarma sobre el nivel de violencia y poder de fuego de los grupos armados en Tierra Caliente.























