Apatzingán, Michoacán, 24 de Febrero de 2026.- La mañana de este martes, el terror se apoderó de la colonia El Cafetal cuando automovilistas que transitaban por la zona se toparon con el horror: un cuerpo sin vida, envuelto en una cobija blanca y bolsas negras de plástico, yacía a un costado del asfalto. Lo que nadie esperaba era el macabro mensaje implícito en la ubicación del cadáver: estaba a solo 300 metros de la entrada del cuartel de la Guardia Civil y el Ci5.
El reporte al 911 se registró alrededor de las 07:30 horas sobre la Avenida Arcos de la Revolución. La víctima, en un principio desconocida, presentaba huellas de violencia, lo que desató un fuerte operativo policial a escasos metros de la base de la Guardia Civil.
Pero la historia no termina ahí. Horas más tarde, el misterio se resolvió de la manera más desgarradora. Una mujer, originaria de La Barca, Jalisco, llegó a la ciudad para reclamar el cuerpo de su hijo, identificándolo plenamente.
Se trata de Jonathan Misael M. P., de apenas 23 años, mejor conocido en el bajo mundo como “El Muelas”. Lo que parecía un ajuste de cuentas más en la región tomó un giro escalofriante cuando los familiares revelaron la verdad: el joven había sido reclutado por un Cártel en Jalisco desde agosto del año pasado y le ofrecieron venir a trabajar a Apatzingán.
La última vez que su madre lo vio con vida fue en diciembre. Desde entonces, el silencio y la incertidumbre dominaron su hogar hasta que, la noche del lunes o la madrugada de este martes, la violencia lo alcanzó para dejarlo envuelto en plástico y cobija, como un macabro mensaje, justo en las narices de las autoridades.
Las investigaciones ya están en curso para dar con los responsables, mientras que en La Barca, Jalisco, la familia de «El Muelas» llora la pérdida de un joven que, según sus propias palabras, había entrado a las filas del crimen organizado.























