Ecuandureo, Michoacán, 23 de Febrero de 2026.- En un operativo que ha sacudió los cimientos de la seguridad en la región Zamora, la Guardia Civil descubrió y desmanteló una célula delictiva que operaba desde el interior de la propia corporación municipal. El saldo es escalofriante: 11 agentes municipales en la cárcel, incluyendo al máximo responsable de la seguridad en Ecuandureo, su director.
La captura, ocurrida durante la jornada de este martes, deja al descubierto una red de corrupción que vestía el uniforme para delinquir. Los hechos se desencadenaron cuando efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) realizaban recorridos de vigilancia y se toparon con dos patrullas oficiales que circulaban de manera sospechosa.
Lo que parecía un patrullaje rutinario se convirtió en el principio del fin para estos elementos. Los agentes estatales notaron algo que les heló la sangre: los tripulantes de las unidades municipales iban encapuchados y habían despojado a sus patrullas de las insignias oficiales, como si fueran sicarios en lugar de servidores públicos.
Al interceptarlos y realizar una inspección, el hallazgo fue contundente y puso en evidencia su doble vida. A bordo de las patrullas y entre sus pertenencias, las autoridades aseguraron múltiples dosis de una sustancia granulosa con todas las características de la metanfetamina, listas para su distribución.
Entre los detenidos, la noticia más impactante es la del propio director de Seguridad Pública de Ecuandureo, quien presuntamente lideraba a este grupo de «policías» que ahora enfrentan graves acusaciones por actividades ilícitas.
Los 11 uniformados fueron desarmados y puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE). Ahora se encuentran tras las rejas, a la espera de que se definan los cargos por posesión de drogas y su probable participación en una red delictiva más grande que operaba con la fachada de la ley.
«NO VAMOS A PERMITIR QUE LA DELINCUENCIA SE ESCUDE EN LAS CORPORACIONES POLICIALES. QUIEN TRAICIONE LA CONFIANZA CIUDADANA, SERÁ LLEVADO ANTE LA JUSTICIA, SIN IMPORTAR SU RANGO», señalaron de manera extraoficial fuentes cercanas a la SSP, que mantiene un despliegue permanente en la región para garantizar la seguridad y limpiar los cuerpos policiales de malos elementos.
Este golpe en Ecuandureo no solo significa la captura de 11 presuntos delincuentes, sino que representa un parteaguas en la lucha contra la corrupción interna en Michoacán. La pregunta que queda en el aire es: ¿Cuánto tiempo estuvieron estos «NarcoPolicías» operando con impunidad y cuántos crímenes más se cometieron desde las patrullas del municipio?




















