Jacona, Michoacán, 18 de Febrero de 2026. – Lo que comenzó como la angustiosa búsqueda de una joven, Irma Leticia L. A. , terminó convirtiéndose en el descubrimiento de un verdadero cementerio clandestino en la cima del Cerro de la Cruz. En una jornada que estremeció a los cuerpos de seguridad y anuncian una noche de terror para los familiares de desaparecidos, las autoridades excavaron la tierra y se toparon de frente con el infierno.
Fuentes oficiales confirmaron a Agencia Esquema que, durante un operativo de rastreo realizado este miércoles, un imponente despliegue interinstitucional —encabezado por la Fiscalía General del Estado, la Guardia Civil y la Sedena— logró ubicar varias fosas clandestinas. Sin embargo, el momento más escalofriante ocurrió cuando los peritos en criminalística, al remover la tierra de una de las fosas, iluminaron con sus linternas los restos de lo que parece ser una escena dantesca: en el interior yacía un cráneo humano completamente unido a un esqueleto, como si la muerte los hubiera petrificado en el tiempo.
Pero el horror no terminó ahí. Los binomios caninos y los equipos de georradar marcaron puntos sospechosos en al menos cuatro excavaciones más. En ellas, los elementos localizaron «bastantes restos óseos» , presuntamente correspondientes a varias víctimas aún no identificadas. La zona, conocida por su vista panorámica de la ciudad, se ha convertido ahora en la fosa común más grande descubierta en la región en lo que va del año.
Como si el escenario de muerte fuera poco, los agentes localizaron junto a los cuerpos un macabro cargamento: 14 pequeñas bolsas de plástico que contenían droga sintética, conocida como «cristal» , un indicio que refuerza la hipótesis de que el lugar era utilizado por el crimen organizado como un punto de «ajustes de cuentas» y exterminio.
Las autoridades han acordonado el perímetro y se espera que durante este jueves se reanuden las diligencias con la esperanza de encontrar más indicios que ayuden a devolver la identidad a quienes perdieron la vida en este lugar apartado. La pregunta que flota en el aire es: ¿Cuántos cuerpos más estarán esperando a ser descubiertos en las entrañas del Cerro de la Cruz?


























