Buenavista, Michoacán, 8 de febrero de 2026.– Una tarde de domingo que transcurría con normalidad en las aguas del Río Grande se tornó en una escena de horror y desesperación, cuando un pescador perdió la vida de manera trágica y accidental al enredarse al cuello el cable de su propia atarraya (red de pesca) y lanzarse al agua.
El accidente ocurrió en un punto crítico: el puente de fierro sobre la Carretera Apatzingán-Buenavista, en la población de El Terrero, registrándose aproximadamente a las 14:30 horas del día de hoy.
Testigos presenciales, bañistas que disfrutaban de la zona, se convirtieron en protagonistas de un intento de rescate desgarrador. Al percatarse de la situación, se lanzaron a la búsqueda y lograron sacar al hombre del río. No obstante, la tragedia ya estaba consumada: al momento del rescate, la víctima ya no presentaba signos vitales.
Hasta este momento, la identidad del fallecido permanece en el misterio. Las autoridades solo han podido estimar, de manera preliminar, que se trataba de un hombre de entre 35 y 40 años de edad.
Tras el infructuoso rescate ciudadano, se dio aviso inmediato a los números de emergencia. En cuestión de minutos, elementos de la Guardia Nacional y de la Guardia Civil acordonaron la zona y confirmaron el reporte, dando parte a la Fiscalía General del Estado (FGE) con sede en Apatzingán.
Personal especializado de la FGE se hizo cargo de la escena, realizando las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo. El cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se le practicará la necropsia de ley y permanecerá a la espera de que su identidad sea oficialmente establecida, mientras la comunidad de Aguililla se pregunta quién era y llora una muerte absurda y violenta en las aguas que, para muchos, son fuente de sustento y recreación.






















