Apatzingán, Michoacán, 28 de Noviembre de 2025.– Un acto de irreflexión y ocio peligroso, protagonizado por jóvenes jugando con pirotecnia, fue la chispa que esta tarde convirtió una bodega en la colonia Babilonia en una bola de fuego. El incidente, ocurrido alrededor de las 13:40 horas de este viernes, no se saldó con víctimas humanas, pero deja al descubierto la grave irresponsabilidad de quienes normalizan el uso de estos artefactos.
Según el testimonio coincidente de varios vecinos, el fuego se originó cuando un grupo de adolescentes, en un acto temerario, utilizaba UN CIGARRO ENCENDIDO PARA DETONAR «CEBOLLITAS». Al terminar, en un gesto de absoluta despreocupación, arrojaron la colilla bajo la puerta de la casa, desencadenando de inmediato el incendio.
La rápida acción de los residentes evitó males mayores, pero no pudo salvar el contenido de la propiedad. Los bomberos tuvieron que derribar una barda para acceder al recinto y sofocar las llamas.
UN BALANCE QUE INVITA A LA REFLEXIÓN CRÍTICA
Dentro de la vivienda, solo se hallaron muebles, ropa y calzado reducidos a cenizas. Aunque no hubo lesionados, las pérdidas materiales son totales, un recordatorio de que el costo de la frivolidad se mide en patrimonio destruido.
Las investigaciones preliminares apuntan de forma unánime a la pirotecnia como la causa indudable del siniestro. Este hecho no es un caso aislado, sino un patrón recurrente que se repite en distintas épocas del año.
LA RESPONSABILIDAD ES DE QUIEN PRENDE LA MECHA Y DE QUIENES PERMITEN LA VENDA INDISCRIMINADA DE ARTEFACTOS EXPLOSIVOS
Este incendio va más allá de un accidente fortuito; es la consecuencia directa de una acción previsible y evitable. Plantea una incómoda pregunta a la sociedad: ¿HASTA CUÁNDO SE SEGUIRÁ TOLERANDO EL USO NEGLIGENTE DE LA PIROTECNIA EN ESPACIOS URBANOS?
Los hechos exigen un examen de conciencia colectivo. La pirotecnia en manos inexpertas no es un juego, es un instrumento potencial de destrucción. La responsabilidad recae no solo en los jóvenes, sino también en el entorno adulto que permite su acceso y normaliza su uso.
Mientras no se asuma que cada «cebollita» encendida de forma irresponsable puede ser el origen de una catástrofe, comunidades como Babilonia seguirán viendo cómo el patrimonio de sus vecinos, y potencialmente sus vidas, se consumen por una chispa evitable.
Abra que agregar que la violencia según la cámara de diputados se logra reducir impidiendo o convirtiendo en delito la interpretación de Corridos Bélicos que hacen apología del Delito, de igual forma que la pirotecnia no forma parte de un adiestramiento desde niños para después dar paso a artefactos explosivos improvisados ya en una edad adulta. Es decir sería una educación temprana sobre estas armas en manos de menores.































