Morelia, Michoacán, 16 de marzo de 2026.- En un caso que ha estremecido los cimientos de la moral en la capital michoacana, la Fiscalía General del Estado (FGE) logró que se dictara una sentencia condenatoria en contra de una mujer que, lejos de proteger a sus pequeños, los obligó a manipular drogas, a consumir alcohol y a comprar sustancias tóxicas. La acusada, identificada como Beatriz “N”, enfrentará la justicia por destrozar la infancia de sus propias hijas e hijo.
La ahora sentenciada, de 34 años, fue declarada penalmente responsable del delito de corrupción de persona menor de edad en agravio de sus cuatro víctimas: tres niñas y un niño que, al momento de los hechos, tenían apenas 10, 13, 15 y 17 años.
EL INFIERNO EN CASA: Los aberrantes actos que aterrorizaron a las víctimas
Las investigaciones de la Unidad de Investigación de Delitos de Trata de Personas de la FGE destaparon un historial de violencia y degradación que se prolongó entre los años 2022 y 2024. La madre, en lugar de ser un refugio, se convirtió en el principal verdugo de sus hijos.
Los actos de corrupción incluyen:
- MANOS INFANTILES MANCHADAS DE NARCOTICO: En noviembre de 2022, la mujer llevó a una de sus hijas a una casa en la colonia La Cantera, donde la obligó a trabajar en el empaquetado de marihuana, exponiéndola al peligro del crimen organizado.
- TERROR BAJO LOS EFECTOS DEL «CRISTAL»: El 2 de agosto de 2023, en una escena dantesca, Beatriz “N” consumió la peligrosa droga conocida como «cristal» frente a sus pequeños. Acto seguido, bajo amenazas, obligó a una de las víctimas a comprar alcohol y presionó a todos para que ingirieran las bebidas embriagantes.
- COMPRADORES DE DROGA POR ORDEN DE SU MADRE: En agosto de 2024, el horror alcanzó un nuevo nivel cuando la acusada envió a uno de sus hijos, de tan solo 15 años, a comprar la droga «cristal» a una casa de la colonia La Cantera.
- EMBRIAGUEZ INFANTIL OBLIGADA: En septiembre de 2024, en otro domicilio de la colonia Joaquín Amaro, la madre volvió a proporcionar y obligar a tres de sus hijos a consumir alcohol.
UNA CONDENA DE RISA Y QUE SABE A JUSTICIA TARDÍA
Ante la contundencia de las pruebas presentadas por la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos, Beatriz “N” aceptó su responsabilidad en los hechos, lo que derivó en un procedimiento abreviado.
El Juez de Control dictó una sentencia de 2 años y 7 meses de prisión en su contra, así como el pago de la reparación del daño. La FGE refrendó su compromiso de perseguir sin tregua a quienes, desde el seno del hogar, atentan contra la seguridad y el desarrollo de la niñez michoacana.

























