Salvador Escalante, Michoacán, 11 de marzo de 2026.- La violencia desatada por el crimen organizado volvió a sacudir los límites de la tierra caliente este miércoles, cuando un grupo de despiadados sicarios tendió una mortal emboscada a elementos de la Guardia Civil en la zona más agreste del municipio de Salvador Escalante.
El ataque, que ha desatado una cacería implacable por tierra y aire, tuvo lugar durante la tarde en un punto conocido por su peligrosidad, entre las comunidades de Turirán y el infame «Paso del Muerto», un nombre que hoy resuena con fatal precisión.
Fuentes oficiales confirmaron que los oficiales, quienes realizaban labores operativas en la zona, fueron sorprendidos por un nutrido grupo de delincuentes armados que les cerró el paso y abrió fuego de manera indiscriminada. La agresión fue de tal magnitud que uno de los agentes resultó gravemente herido, tiñendo de rojo la serranía.
En un acto de valor y desesperación, los elementos agredidos repelieron el ataque mientras solicitaban refuerzos a gritos por el radio. La respuesta no se hizo esperar: un impresionante operativo de emergencia movilizó a decenas de patrulleros estatales y a elementos del Ejército Mexicano, que arribaron al punto con todo su poder de fuego para rescatar a sus compañeros y sellar la zona.
Paramédicos luchaban contra el tiempo para estabilizar al oficial herido, quien fue evacuado de emergencia a un hospital de la región, donde su estado de salud es reportado como reservado.
A pesar del despliegue masivo y de la activación de aeronaves que sobrevuelan la zona en busca de los agresores, el saldo hasta el momento es desolador: las autoridades reportan cero detenciones. Los pistoleros habrían aprovechado la escabrosa geografía del lugar para huir como sombras entre la maleza, dejando tras de sí un mensaje de terror y la impotencia de un Estado que no logra contener la embestida del narco en la zona.
Salvador Escalante se ha convertido en un polvorín.
























