Apatzingán, Michoacán, 25 de Enero de 2026. – Un joven perdió la vida de manera cruel en lo que se ha convertido en un macabro ritual dominical: las carreras y maniobras imprudentes de motociclistas en la carretera Apatzingán-Cuatro Caminos. Este es el segundo episodio fatal en menos de un mes en el mismo punto, encendiendo las alarmas sobre una peligrosa y repetitiva tragedia.
AHÍ ESTÁN LOS RESULTADOS DE QUE EL GOBERNADOR ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA, DECRETARA DE UN SOPETÓN QUE NINGÚN TRÁNSITO PUEDA INFRACCIONAR A MOTOCICLISTAS O AUTOMOVILISTAS, SIN ANTES HABER PREVISTO QUE LOS GOBIERNOS MUNICIPALES CONTARAN CON PERSONAL DE VIALIDAD Y REGLAMENTOS CLAROS Y PRECISOS QUE PERMITAN MULTAR A QUIENES INFRINJAN LA LEY.
El horror se desató cerca de las 6:30 de la tarde. Dos jóvenes, circulando a exceso de velocidad, realizaban maniobras temerarias cuando, de forma estruendosa, perdieron el control y derraparon violentamente.
El resultado fue dantesco. Uno de los ocupantes, aún sin identificar, falleció luego de una penosa agonía en medio de la vía. Las autoridades reportan que sufrió múltiples fracturas y el desprendimiento de su pie izquierdo. Su compañero, gravemente herido, fue trasladado de urgencia al Hospital Regional.
Testigos alertaron a los servicios de emergencia. La Guardia Nacional y la Guardia Civil acordonaron el área, mientras la Fiscalía inició las indagatorias.
La motocicleta fue asegurada para determinar responsabilidades. Mientras, una comunidad se pregunta cuántas vidas más se perderán antes de que se tomen medidas contundentes.
Este nuevo accidente clama por acciones urgentes. ¿Hasta cuándo se permitirá que la imprudencia y la velocidad sigan arrebatando vidas jóvenes en el mismo tramo? La sociedad exige respuestas y prevención ante una epidemia de asfalto que ya suma demasiadas víctimas.























