Apatzingán, Michoacán, 30 de marzo de 2026. – En entrevista con medios de comunicación el diputado federal José Luis Cruz Lucatero destapó sin filtros los detalles más explosivos de la reforma electoral «Plan B» y la feroz lucha interna en Morena de cara al proceso electoral del 2027, donde se renovarán 17 gubernaturas, congresos locales y cientos de presidencias municipales.
El legislador comenzó confesando el fracaso del «Plan A» de la reforma electoral, un intento que estalló en la cara del oficialismo. «No logramos los 333 votos necesarios para la mayoría calificada», admitió Cruz Lucatero, reconociendo que la reforma constitucional se cayó en el pleno de la Cámara de Diputados. Pero lo que vino después, el llamado «Plan B», es lo que tiene en suspenso a todo el sistema político mexicano.
«No contiene reformas a la Constitución, simple y sencillamente ordenamientos secundarios», explicó el diputado, pero advirtió que el impacto es igualmente devastador: se reducirán privilegios en congresos locales y gobiernos municipales. La medida estrella: nadie podrá tener más de 14 regidores ni más de un síndico por municipio, una disposición que, según el legislador, frenará los excesos y el crecimiento agregativo de plazas inventadas para favorecer a cuotas políticas. «Esto fue un crecimiento agregativo para darle posiciones a determinados personajes en su momento», sentenció.
El ahorro estimado asciende a 4 mil millones de pesos, recursos que, según adelantó, se redirigirán a obra pública, escuelas y universidades. Sin embargo, el diputado lanzó una advertencia que retumbó entre los alcaldes y presidentes municipales: «Hay que ver si los ahorros se quedan en los municipios o se van a una bolsa nacional». Y puso el dedo en la llaga: «Lo lógico sería hacer una bolsa y de ahí dispersar, pero habrá que esperar la letra chiquita de los transitorios».
Cruz Lucatero fue contundente al señalar a los principales afectados: CONGRESOS LOCALES CON PRESUPUESTOS «IMPRESIONANTES» y municipios como Monterrey o Guadalajara, donde la reducción de regidores podría generar tensiones. «No habrá afectación en la administración municipal, porque esto no toca el área ejecutiva, solo la legislativa», aclaró, aunque dejó claro que LOS PRIVILEGIOS SE ACABARON.
El diputado anunció que subirá a tribuna en cuanto el dictamen llegue a la Cámara de Diputados después de Semana Santa. «LA CUESTIÓN ELECTORAL SIEMPRE FUE DE MI INTERÉS Y ESTOY PREPARADO PARA ELLO», advirtió con seguridad, dejando entrever que Morena se juega mucho más que una reforma: se juega su hegemonía en 2027.
Y si la reforma electoral ya era un campo minado, el frente interno de Morena resultó ser el verdadero volcán en erupción. Cruz Lucatero reveló que el partido ya activó su maquinaria para las elecciones de 2027, con fechas definidas para elegir coordinadores distritales, municipales y estatales. «Estuve en el Consejo Nacional de Morena a principios de marzo», confirmó, y lo que dijo después congelará la sangre de más de un aspirante: «LA MANERA DE DEFINIR LAS CANDIDATURAS ES A TRAVÉS DE UNA ENCUESTA. ASÍ LO HA HECHO SIEMPRE MORENA».
El diputado desnudó las reglas no escritas de la lucha interna: «Hay una comisión de honor y justicia. CUANDO ALGUIEN SE SALTA LAS REGLAS, se elabora la queja correspondiente y se investiga. Si resulta procedente, SE PUEDE HASTA SUSPENDER AL QUE COMETA ESAS FALTAS O NO SE LE CONTEMPLA PARA LA ENCUESTA».
La advertencia fue tan clara como amenazante: EN MORENA, EL QUE SE DESVÍE DE LA LÍNEA, VUELA. «Se han evitado muchos conflictos, cosa que otras instituciones políticas no lo han logrado», presumió el diputado, lanzando un dardo directo a la oposición, donde los pleitos internos han fracturado alianzas.
El legislador no ocultó que EL 2027 SERÁ UN AÑO DE ACTIVIDAD POLÍTICA FRENÉTICA: renovación de 17 gubernaturas, congresos locales, presidencias municipales, alrededor de 800 regidurías y sindicaturas. Y en ese tablero, Morena ya movió sus fichas. «El partido se prepara, se organiza», afirmó Cruz Lucatero, aunque la pregunta que quedó flotando en el aire fue: ¿Aguantará la unidad morenista cuando las encuestas empiecen a definir quién vive y quién muere políticamente?
La entrevista concluyó con una frase que resume el momento crítico que vive el partido guinda: «Vamos a estar muy atentos, porque en junio tenemos la definición de la coordinación estatal y de ahí los demás hacia abajo». El mensaje es claro: en Morena, la lucha por el poder ya comenzó, y solo los que sigan las reglas sobrevivirán.
Mientras tanto, en los pasillos de la Cámara de Diputados, el «Plan B» espera su turno. Y en cada rincón del país, los aspirantes morenistas afilan sus estrategias, sabiendo que una encuesta puede levantarlos o sepultarlos. El terremoto electoral del 2027 ya tiene sus primeras réplicas.

























