APATZINGÁN, Michoacán, 26 de marzo de 2026.– En un giro que parece sacado de un guion de suspenso, la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) ha logrado lo impensable: obtener auto de formal prisión en contra de Raquel “N”, la presunta autora intelectual de un crimen que conmocionó a la región hace 25 años, cuando la justicia parecía haber sido sepultada junto con la víctima.
La resolución judicial no solo cierra el círculo de una impunidad que duró un cuarto de siglo, sino que expone los detalles más escalofriantes de un homicidio premeditado con ensañamiento. Los hechos ocurrieron en junio de 2001, cuando la ahora imputada, en lugar de aceptar la separación, orquestó una emboscada mortal contra su ex pareja, Juan “N”.
El Plan Perfecto: Comida, Golpes y un Cable Eléctrico
De acuerdo con las abrumadoras pruebas presentadas por la Fiscalía Regional, la víctima, confiado, acudió al domicilio conyugal ubicado en la colonia Antorcha Campesina, en Apatzingán, con la esperanza de una tregua. Mientras descansaba en una silla, esperando que Raquel “N” le preparara de comer, su vida se convirtió en una trampa mortal.
En ese instante, dos hombres, cómplices de la mujer, irrumpieron en la escena. Uno de ellos lo sujetó brutalmente de los brazos, mientras el segundo lo golpeó en la cabeza con un objeto contundente hasta dejarlo inconsciente. Pero la saña no terminó ahí. Para asegurarse de que no quedara rastro de vida, los agresores lo asfixiaron utilizando un cable para conducción de energía eléctrica.
Enterrado en la Oscuridad
El cuerpo sin vida de Juan “N” no mereció piedad ni en la muerte. Sus agresores lo trasladaron a un predio en una colonia popular de Apatzingán, donde lo inhumaron de manera clandestina, como si se tratara de un objeto desechable. Su cuerpo fue localizado días después, pero la autora intelectual permaneció en las sombras… hasta ahora.
La Cacería que Duró 25 Años
Durante más de dos décadas, Raquel “N” creyó haber evadido a la justicia. Se refugió en el estado de San Luis Potosí, viviendo una vida aparentemente normal mientras en Michoacán su expediente acumulaba polvo. Sin embargo, la FGE activó mecanismos de colaboración interinstitucional y, mediante labores de inteligencia, logró dar con su paradero.
La captura se realizó en territorio potosino. Tras ser detenida, fue trasladada de inmediato a Michoacán, donde un Juez, al valorar los datos de prueba, dictó en su contra auto de formal prisión por el delito de homicidio calificado.
“Ningún crimen quedará impune”
La FGE refrendó su compromiso con la sociedad michoacana, enviando un mensaje claro: el paso del tiempo no borra la responsabilidad penal. “Investigaremos para que ningún delito que atente contra la vida y el bienestar de las y los michoacanos quede impune”, sentenció el organismo.
Raquel “N”, quien en complicidad con otros dos hombres y una mujer (aún no identificados plenamente) privó de la vida a su ex pareja, enfrentará ahora un proceso legal que podría mantenerla tras las rejas por décadas, llevando finalmente justicia a una familia que esperó 25 años para ver tras las rejas a quien ordenó la muerte de su ser querido.

























