Morelia, Michoacán, a 27 de febrero de 2026.– En un golpe sin precedentes contra la infiltración del crimen organizado en las corporaciones municipales, la justicia en Michoacán ha dictado prisión preventiva oficiosa contra una banda de policías que operaba al servicio del crimen. Se trata de 11 elementos activos de Seguridad Pública Municipal de Ecuandureo, incluyendo a su propio director, quienes fueron sorprendidos por la Guardia Civil patrullando con droga y portando parches de células delictivas.
La detención, ocurrida el pasado 23 de febrero, ha destapado una cloaca de corrupción dentro de la corporación. Los uniformados viajaban en dos patrullas oficiales cuando fueron interceptados en un operativo de la Guardia Civil. Lo que parecía un patrullaje rutinario escondía un oscuro secreto: al inspeccionar las unidades, los agentes estatales encontraron múltiples dosis de una sustancia granulosa similar a la metanfetamina.
Pero el hallazgo que heló la sangre a los investigadores fue otro: entre las pertenencias de los «ángeles de la ley» había parches y distintivos alusivos a grupos delictivos, evidenciando su presunta lealtad a células criminales en lugar de a la ciudadanía.
Este 27 de febrero, el órgano jurisdiccional determinó que los hechos constitutivos de delito eran graves y, tras calificar de legal la detención, decretó la vinculación a proceso para todos los imputados, quienes enfrentarán su juicio desde la cárcel gracias a la medida cautelar más severa: la prisión preventiva oficiosa.
La indignación crece al confirmarse que ninguno de estos individuos se encontraba registrado como elemento activo ante el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, lo que significa que operaban al margen de cualquier control de confianza y supervisión estatal.
Mientras los once uniformados enfrentan la justicia, el municipio de Ecuandureo permanece bajo un fuerte dispositivo de seguridad. La Guardia Civil, en coordinación con autoridades federales, mantiene presencia operativa para garantizar el orden y enviar un mensaje claro: «La ley no negocia con traidores.»

























