Aguililla, Michoacán, 24 de Febrero de 2026.- La violencia no da tregua en Tierra Caliente. La mañana de este martes, escenas de pánico se vivieron en pleno corazón de Aguililla cuando un comando de sujetos desconocidos irrumpió y prendió fuego a la terminal de transporte Parhikuni, dejando a su paso un paisaje totalmente en cenizas y una región incomunicada y en estado de shock.
El ataque, ejecutado con saña y precisión alrededor de las 10:20 horas, no solo redujo a escombros las instalaciones de la central, sino que convirtió en infiernos móviles a dos unidades de transporte público que se encontraban estacionadas. Las llamas, que se elevaron por metros, alertaron a toda la población y obligaron a una movilización de emergencia que, sin embargo, no pudo evitar la pérdida total de la infraestructura.
El saldo es desolador: la terminal de pasajeros y al menos dos vehículos quedaron completamente calcinados. Como consecuencia inmediata de este acto de barbarie, se ha paralizado por completo el servicio de salidas hacia Apatzingán, Colima y Lázaro Cárdenas, dejando a cientos de pasajeros varados y sumiendo a la región en una crisis de movilidad.
Las autoridades aún no han emitido un reporte oficial sobre la identidad de los responsables, mientras que en la zona reina la incertidumbre y el temor ante un nuevo episodio de violencia que golpea el corazón de Michoacán.
























