Tarímbaro, Michoacán, 24 de Febrero de 2026.- La En un acto que desafía cualquier lógica de seguridad y expone el terror que azota a la región, la noche de este lunes un comando armado rafagueó con fusiles de alto calibre las instalaciones del Banco del Bienestar, ubicado prácticamente a un costado de la Dirección de Seguridad Pública Municipal. El mensaje de los criminales fue claro: «Aquí mandamos nosotros, estén o no estén los uniformados».
El ataque, ocurrido en el Barrio de La Cruz, no solo dejó la fachada del banco gubernamental hecha un cristalero, sino que puso en evidencia la vulnerabilidad total de las instituciones. Mientras los delincuentes vaciaban sus cargadores contra la sucursal, los oficiales municipales se encontraban a tan solo unos metros, dentro de su propia comandancia.
Fuentes policiales revelaron a este medio que los sicarios huyeron a toda velocidad a bordo de un vehículo; sin embargo, versiones encontradas dentro de la propia corporación apuntan a que la fuga se realizaba en dos automotores, sembrando el caos y la confusión en momentos cruciales.
Al escuchar las detonaciones que rompieron el silencio de la noche, los agentes salieron de sus oficinas, pero ya era tarde. Los responsables se habían esfumado en las sombras. Minutos después, un impresionante operativo desplegado por la Guardia Civil (GC) y elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) acordonaron la zona.
En el lugar de los hechos, sobre la calle Guadalupe Victoria, peritos localizaron al menos cuatro casquillos percutidos de alto calibre, evidenciando la potencia de fuego con la que operan estas células delictivas.
Los Bancos del Bienestar, emblema de los programas sociales del gobierno federal, se han convertido en el nuevo blanco de la delincuencia organizada, replicando el modus operandi que en su momento convirtió a las tiendas OXXO en escenarios de terror y extorsión. Este ataque en Tarímbaro no es un hecho aislado; es la crónica de una guerra anunciada donde los criminales ya no temen disparar a la vista de la autoridad.
























